Asumo que la lonja de fichajes en derredor del Real Madrid tiene efecto catalizador por cómo las candidaturas se los están currando. Nombres, millones, desmentidos, a ver quién tiene más larga la lista.
Pero es que la Roja mundialista se puso en marcha anoche en Coruña y la verdad es que salimos como entramos: sin sensación de haber jugado. La Federación quiso hacer caja aprovechando la fecha programada y el seleccionador premiar a los 'figurantes' que ya hoy se vuelven a su casa tras estar concentrados como suplentes de suplentes.
Debutaron siete pipiolos con la Absoluta y, como daño colateral, dimitieron la tensión y la intensidad por el "pachanguismo" indisimulado. Los aficionados que le dieron color a la grada de Riazor, pobres incautos, no imaginaban que el momento himno con las gaitas iba a ser lo mejor de la noche.
Terminamos alineando solo a cuatro de los que estarán en la Copa del Mundo; eso denota el grado de relajación con el que afrontamos el compromiso ante Irak que, con su empate, se fue tan campante. Hoy el trasiego de maletas en una expedición que se va aplacará el conato de debate sobre lo idóneo de tirar un preparatorio como el de anoche.
Es más, fue la cosa tan tediosa que me detuve en contar en la U televisiva todos los sponsors que se adoban al equipo nacional: tenemos agua oficial, bebida espirituosa oficial, merienda oficial, multivitamínico, agencia, proveedor tecnológico y hasta mayonesa. Cuando el éxito y la victoria se prevén, las marcas acuden como la UCO a los indicios.
Pues nada, la madrugada del lunes el segundo test y el domingo, un poquito de Papa Vaticano y del que evangeliza desde el Bernabéu. Te esperamos el domingo para el Especial Elecciones, ¿no?
