El Real Madrid ha sellado este miércoles su billete a octavos de final de la Champions con una victoria sufrida ante el Benfica de José Mourinho en un partido ajustado en el que Vinicius volvió a ser protagonista marcando el gol definitivo que dio la tranquilidad a los madridistas.
El partido comenzó en medio de un clima de calma tensa tras los incidentes de la ida que provocaron la sanción de Gianluca Prestianni por presuntos insultos racistas a Vinicius. Tampoco estuvieron sobre el césped Mourinho, expulsado en la ida, y Kylian Mbappé, lesionado.
Salió mucho mejor el Benfica al partido y se adelantó a los 14 minutos con un gol de Rafa Silva tras una buena combinación por la banda derecha de Richard Ríos y Pavlidis, pero el Madrid empató solo dos minutos más tarde con un gol de Tchouaméni tras un disparo desde la frontal del área.
No estuvo bien el Madrid en esa primera parte a la que pudo irse por debajo en el marcador si no es porque Courtois apareció para salvar a los suyos con una buena parada a un disparo de Richard Ríos.
En la segunda empezó mejor el Madrid con ocasiones para Valverde, Asencio y Trent, pero el Benfica fue creciendo y estuvo cerca de volver a igualar la eliminatoria con un disparo de Rafa Silva al larguero y otro de Pavlidis que se marchó desviado.
Vinicius sentenció en la recta final del partido después de una carrera a campo abierto tras la que terminó definiendo a la perfección ante Trubin.
La nota negativa la dejó Raúl Asencio, que se retiró en camilla tras una fea caída después de un choque en el aire con Camavinga.
Así, los blancos logran una importante victoria para seguir vivos en Champions y esperarán al sorteo del viernes para conocer su rival en octavos: Manchester City o Sporting CP.
