El Ayuntamiento de Málaga ha saldado recientemente una deuda histórica con José Alarcón Luján, al situar un cuadro de su figura en la galería de alcaldes.
Bajo un cielo bañado por los tonos naranjas que dibuja el sol al caer y las olas acariciando suavemente la costa, daba comienzo ayer Atardeceres Larios en El Balneario de los Baños del Carmen de Málaga. El grupo leonés Café Quijano fue el encargado de inaugurar el primero de estos doce mágicos atardeceres con los que Larios quiere celebrar que Vivir Bien es un Arte en Málaga y Alicante. La brisa del Mediterráneo, el inconfundible olor a azahar y el sabor suave y refrescante de la ginebra malagueña se unieron en esta primera cita a algunos de los temas más conocidos de la banda, como “La Taberna del Buda” y "Nada de na”.
Analizando específicamente la calle Marqués de Larios, entre los 53 negocios instalados, destacan los espacios destinados a la moda, que representan un 31,5% del total, seguidos por un 13% destinados a cosmética. Tras estos sectores se han situado los sectores de restauración y joyería, que ocupan un 11,1% y el 9,3% de los locales ocupados, respectivamente. En quinto lugar, se sitúan los negocios dedicados a servicios, con un 7,4%, restando un 25,9% para locales de otra tipología, según un el informe elaborado por la consultora Gesvalt junto a aRetail.
Del 25 de junio al 1 de julio, con artistas de la talla de Chambao, Cómplices, Iván Ferreiro, Kiki Morente o Los Secretos
Chambao, Cómplices, Iván Ferreiro, Kiki Morente y Los Secretos son los primeros artistas confirmados que crearán la atmósfera para saborear doce atardeceres perfectos. Saborear sin prisa los pequeños placeres en buena compañía es algo que en Málaga, ciudad que
vio nacer a esta ginebra en 1866, forma parte de su modo de entender la vida. Así, por cuarto año consecutivo, Larios presenta Atardeceres Larios (www.atardecereslarios.es), una experiencia que regresa para continuar celebrando la Buena Vida desde un enclave mágico, el del Mediterráneo, en el instante preciso en el que el cielo se tiñe con los tonos naranjas propios del atardecer.
El fotógrafo realizó estas instantáneas en ediciones pasadas del festival y ocupan ya la gran alfombra roja de Calle Larios bajo el título 'Iluminando lo invisible'