Desde el 1 de enero los fabricantes deben extender un año más su periodo de garantía, así como mantener piezas de repuesto durante diez años y no cinco como sucedía hasta ahora.
El Gobierno ha aprobado una modificación de la ley de consumidores que amplía de dos a tres años las garantías de los productos, además de garantizar el suministro de piezas de repuesta durante diez años después de la desaparición de los productos.
Todos aquellos que tenían acciones del Banco Popular, o bonos, o acciones antiguas del Banco Pastor, perdieron toda su inversión. Nosotros, como Asociación de Consumidores, estamos promoviendo la reclamación de este perjuicio ante los tribunales de toda España. El fundamento de las reclamaciones está en que a día de hoy se puede afirmar que el Banco Popular estuvo falseando sus cuentas al menos desde el año 2010, aparentando tener beneficios cuando en realidad debió reflejar unas pérdidas millonarias, que procedían del estallido de la burbuja inmobiliaria. Al aparentar esos beneficios, engañó a los accionistas que ya lo eran del Banco, y a los inversores que acudieron a las ampliaciones de los años 2012 y 2016, así como a los accionistas del Banco Pastor que, fiados por la información que daba el banco, canjearon sus acciones antiguas por nuevas del Popular. En base a este engaño, los afectados pueden reclamar el daño que les ha sido ocasionado, que ha sido la pérdida de su inversión.
Todos aquellos que tenían acciones del Banco Popular, o bonos, o acciones antiguas del Banco Pastor, perdieron toda su inversión. Nosotros, como Asociación de Consumidores, estamos promoviendo la reclamación de este perjuicio ante los tribunales de toda España. El fundamento de las reclamaciones está en que a día de hoy se puede afirmar que el Banco Popular estuvo falseando sus cuentas al menos desde el año 2010, aparentando tener beneficios cuando en realidad debió reflejar unas pérdidas millonarias, que procedían del estallido de la burbuja inmobiliaria. Al aparentar esos beneficios, engañó a los accionistas que ya lo eran del Banco, y a los inversores que acudieron a las ampliaciones de los años 2012 y 2016, así como a los accionistas del Banco Pastor que, fiados por la información que daba el banco, canjearon sus acciones antiguas por nuevas del Popular. En base a este engaño, los afectados pueden reclamar el daño que les ha sido ocasionado, que ha sido la pérdida de su inversión.