ENTREVISTA EN RADIOESTADIO NOCHE

Álvaro y Alejandro reclaman más "entornos seguros" dentro del fútbol: "La libertad es que nosotros podamos dar un beso donde queramos"

Hace unos meses subieron una foto a redes sociales dándose un beso en el estadio de Vallecas, tras asistir al partido entre el Athletic y el Rayo Vallecano. En pocos minutos, la publicación se llenó de comentarios de odio.

Nerea Pardillo

Madrid |

Alejandro y Álvaro son dos cordobeses aficionados del Athletic Club y pareja. Hace unos meses se hicieron virales porque subieron una foto en Vallecas dándose un beso, y la publicación se llenó de comentarios de odio. Por ello, el Athletic les invitó a vivir un partido en San Mamés: "Se me pone el pelo de punta", ha expresado Alejandro al recordarlo en una entrevista en Radioestadio noche.

La invitación también incluía una petición del club, que dieran una charla a la cantera del Athletic contra la LGTBIfobia: "Es una implicación real del Athletic, se mojó". A su juicio, es muy necesario que esos chicos recibieran esa charla porque "muchos de ellos todavía viven en un mundo muy abstraído de esto".

Ya les pasó algo similar un año antes

Si bien, lo ocurrido en Vallecas no era la primera vez. De hecho, les pasó en San Mamés en mayo del 2025, pero decidieron "pasar". En mayo de este año se plantaron, debido a la "impotencia" que sentían, a pesar de que todos los comentarios que recibieron de odio eran de personas anónimas en redes sociales. Aunque Alejandro reconoce tener "suerte" por el entorno que le rodea, "a otra persona le puede hacer mucho daño" algo así.

Al final, resume Álvaro, lo importante es la libertad de poder hacerse una foto en el campo con quien sea y como sea: "La libertad consiste en eso, en que nosotros podamos dar un beso donde queramos". Aunque en el campo, in situ, todavía no les han dicho nada, cree que ya solo el hecho de que alguien diga "no tienes necesidad" de subir una foto, lo hace más necesario aún. "Si soy feliz y me apetece, ¿por qué no se puede hacer?"

La necesidad de referentes en el mundo del fútbol profesional

Así las cosas , ambos han reflexionado sobre qué puede aportar que los homosexuales se integren en el fútbol. "La sensibilidad que puede aportar el colectivo al fútbol le vendría muy bien para rebajar un poquito", ha comentado Alejandro entre risas. Si bien, si no hay presencia del colectivo en el campo, "no va a haber ningún tipo de cambio", ha lamentado.

Por eso, han reflexionado sobre la necesidad de referentes. Aunque para el primer jugador de fútbol de Primera División supusiera una "gran presión" y a lo mejor perdería alguna marca, como ha expresado Alejandro, "si no hay ningún referente, las personas jóvenes no van a tener ninguna persona en la que fijarse". Aunque está "muy bien" que haya aliados, como Borja Iglesias, Aitor Ruibal o Héctor Bellerín, es necesario que haya un "referente de verdad".

El problema por el que un jugador no sale del armario, en palabras de Alejandro, es porque "está muy rodeado de fútbol". Por eso, lo importante es crear "entornos seguros" desde las canteras para que así los chicos no tengan que dejar el fútbol y puedan ser futbolistas de primer nivel.

Cómo vivieron sus familias su salida del armario

Alejandro y Álvaro empezaron a salir en 2024 y en sus ambientes el fútbol ha estado muy presente. En el caso de Alejandro, su padre se enamoró de la equipación del Athletic y él, como era hijo único, "no había otra opción" de equipo para animar e iba siempre con su padre a los partidos por toda España. En el caso de Álvaro, "venía en el pack" cuando se enamoró de Alejandro. "Hacerse del Ahtletic es algo muy sencillo", le ha dicho a Raúl Granado, el presentador.

En su caso, además, tiene un hermano futbolista y el fútbol en su casa siempre se ha disfrutado "de forma muy sana". Preguntados por cómo vivieron sus familias que eran homosexuales, Alejandro ha contado que todo su entorno le aceptó "sin ningún tipo de problema", pero que por culpa del "ambiente tan tóxico" se alejó del fútbol y de su padre, porque él siempre le llamaba por teléfono para decirle lo que pasa en los campos.

Álvaro, por su parte, salió del armario hace relativamente poco. Su hermano estaba ya al final de su carrera deportiva y se hizo "muchas preguntas" porque creía que por su culpa no lo había dicho antes, aunque no ha sido así: "Yo tenía miedo de decirlo porque intuía que podía generar algún tipo de perjuicio en lo que es a nivel profesional, que igual no, seguramente no, pero ese miedo estaba ahí", ha confesado. Si bien, su hermano "siempre" le ha apoyado y "seguramente" si lo hubiera dicho antes, habría ayudado desde dentro, ya que Álvaro trabajaba como fisioterapeuta en el club.