DÍMELO BIEN

Judith González nos cuenta cuántas palabras hay en español y cuántas usamos realmente

El Diccionario de la Real Academia tiene 93. 000 lemas y el léxico de una lengua se suele estimar añadiendo un 30 % de palabras a esta cantidad. Pero con 100 palabras se puede salir del paso

ondacero.es

Madrid | 08.01.2022 11:04

Judith Gónzalez ha hablado de letras, como siempre en 'Por fin no es lunes', con Jaime Cantizano. La novedad es que ha hablado de letras, pero con

cifras para explicar cuántas palabras hay, cuántas usamos, cuántas necesitamos realmente para defendernos...

Vamos a empezar por establecer una horquilla, un máximo y un mínimo. El Diccionario de la Real Academia tiene 93. 000 lemas (palabra que encabeza una entrada). Hay que tener en cuenta que, como ningún diccionario recoge todas todas las palabras, el léxico de una lengua se suele estimar el añadiendo un 30 % al de los diccionarios.

En el otro extremo de esta horquilla podemos poner a alguien que está aprendiendo una lengua. Normalmente se entiende que con unas 100 palabras podemos cubrir situaciones cotidianas como las que típicamente aparecen en los libros de frases y que sirven para pasar un fin de semana en Madrid: cómo reservar una habitación en un hotel o cómo pedir algo de comida en un restaurante. Entre 50 y 100 son también las palabras que más o menos maneja un niño de dos años y con las que es capaz de construir frases cortas.

Tenemos esos umbrales y entremedias estaríamos todos los hablantes. Establecer los cálculos intermedios no es sencillo, pero se han hecho estudios muy chulos. Hace un par de años la Universidad Nebrija llevó a cabo un proyecto con otros centros de investigación para calcular el vocabulario que conocen o que tienen los hablantes de español. Seleccionaron más de 45 000 palabras y diseñaron un test psicolingüístico de decisión léxica visual: cada persona que hacía el test veía una serie de cadenas de texto y tenía que decir si lo que estaba viendo era, o no era, una palabra real del español.

En el estudio, por supuesto se recogen datos como la edad, el nivel de formación, etc. En este estudio se recabaron más de 12 millones de datos de 19 países y la conclusión fue que una persona de unos 45 años conoce unas 30 000 palabras. Es decir, reconoce correctamente un tercio de las palabras del Diccionario. Es una media, pero encaja con las cifras que se suelen manejar en lexicografía, donde además hay un concepto que es interesante: la competencia activa y la competencia pasiva. Por competencia activa de una lengua se entiende aquello que el hablante es capaz de expresar, de utilizar, de emplear… por competencia pasiva aquello que el hablante entiende, pero no emplea cuando se comunica.

Los niveles del idioma

Normalmente, las palabras activas suelen estar en torno a las 20 000, las que somos capaces de emplear; y las pasivas cerca de las 40 000, las que podemos entender, pero no suelen ser parte de nuestro repertorio léxico. Pensemos, por ejemplo, que en la enseñanza de idiomas, cuyos niveles regula el Marco Común Europeo para la Enseñanza de Lenguas, en un nivel C2, el más alto, el de mayor conocimiento de un idioma, el estudiante debe manejar unas 5000 palabras. Un nivel intermedio, un B1-B2, debe ir de las 1500 a las 4000 y el nivel más básico, de estudiante que comienza, un A1, son necesarias unas 800 palabras (1200 si nos vamos a un A2).

¿Por qué hay tanta diferencia entre esas 20 000 palabras del hablante nativo y las 5 000 de un nivel C2? Primero hay que decir que esto son medias, cantidades relativas, lo normal es que todos los hablantes, los de lengua materna y los que aprenden una lengua extranjera, vayan progresivamente aumentando su vocabulario. Pero lo cierto es que con 5000 palabras uno ya puede mantener incluso conversaciones de especialidad, me explico: unas 1000 palabras nos permiten entender el 80 % de las conversaciones cotidianas que tenemos sin sufrir grandes descalabros, por eso hay métodos de idiomas basados precisamente en 1000 palabras.

Y es que en nuestra comunicación cotidiana, una persona común y corriente viene empleando de media unas 300 palabras. 500 si ya es una persona más culta. Eso sí, no hablamos de las palabras que conoce, hablamos de las palabras que emplea en su comunicación cotidiana.

Obviamente la persona culta, leerá el Quijote (8000 palabras) sin consultar un diccionario; mientras que otros "estarán más lejos de Cervantes y más cerca del nivel del reguetón", dice Judith. Pero la comunicación cotidiana es así, bastante sencilla… Y tiene todo el sentido. Hay que pensar primero en la cantidad de palabras que repetimos como los artículos, las preposiciones, los verbos más frecuentes (ser, estar, tener…), las palabras comodín, etc. Por eso, los estudios, cuando se hacen bien, miden factores como la “densidad lingüística” es decir el número de palabras plenas frente al número total de palabras, o la sofisticación lingüística, que es el grado de complejidad del vocabulario… y, seamos francos, nosotros cómo hablamos cotidianamente “¿porfa, me das eso que está ahí”? Claro, esto nos desploma las estadísticas.

¿Cómo aumentamos el vocabulario?

En el incremento del vocabulario intervienen muchos factores. Nuestro vocabulario aumenta muy significativamente si elevamos nuestro nivel educativo. La lectura, la formación, la curiosidad, nos hacen ganar más y más palabras. Aumenta también con el conocimiento de otras lenguas y de otras realidades y con otros factores tan naturales como la edad… Según nos hacemos mayores nuestro vocabulario va, en general, creciendo. En las etapas de desarrollo, se desarrollan también nuestras capacidades lingüísticas y, cuando vamos siendo adultos, los distintos ámbitos en los que nos desenvolvemos hacen que nuestro caudal léxico se amplíe.

Muchas veces aprendemos palabras sin hacer nada, las palabras nos llegan (el mejor ejemplo: coronavirus, covid, PCR, test de antígenos… son palabras que ninguno decíamos hace dos años y que ahora conocemos todos). Como se suele decir, a veces se aprende por las buenas y, a veces, por las malas.