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OPINIÓN

VÍDEO del monólogo de Carlos Alsina en Más de uno 09/11/2018

En el día de la Almudena, algo habrá que decir de la catedral de la Almudena. Y de la cripta.

Carlos Alsina | @carlos__alsina |  Madrid |  09/11/2018

Donde promete el gobierno que jamás permitirá que la familia Franco sepulte lo que quede del dictador.

Nunca jamás. Que lo sepa esta familia empeñada en colocar a su difunto en un sitio céntrico. Si hay que litigar, litigará el gobierno. Pero en la Almudena no va a acabar.

Lo más descacharrante, desde el punto de vista histórico, de la obcecación de los Franco por convertir la exhumación en un conflicto es esto que hoy cuenta La Razón: que si el gobierno les cierra el paso a la cripta madrileña acudirán a Estrasburgo a pelea también ellos. Obsérvese la ironía: los Franco en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos reclamando el derecho humano de que el represor descanse donde ellos (y la Iglesia española) quieran. En su derecho están, faltaría más, a llevar el pulso al gobierno hasta donde quieran. Pero va a haber que empezar a preguntarles qué creen que ganan con ello.

El Gobierno se pone un sobresaliente a sí mismo por la gestión que ha hecho del asunto de las hipotecas.

Para qué te vas a conformar con informar pudiendo añadir el autoaplauso a aquello de lo que informas.

Después de descubrir que éramos los clientes quienes pagábamos el impuesto de las hipotecas, gran escándalo, el Gobierno ha hecho otro descubrimiento formidable: ha caído en la cuenta de que los automovilistas viajamos por las autovías sin pagar entrada. Cómo es posible.

Resulta que cogemos el coche y nos incorporamos a la Nacional sin sacar tícket. Usamos la carretera como si fuera nuestra. Y claro, el ministro Ábalos, al que no se le escapa una, se ha preguntado: ¿y esto de que usar las autovías salga gratis dónde se ha visto?

Si es que estamos mal acostumbrados, los automovilistas. Circular por autovía España p'arriba España p'abajo son que nadie nos pare para cobrarnos por hacerlo. Como bien dice Ábalos, esto sólo pasa con las autovías. SI usted, por ejemplo, en lugar de coche tuviera locomotora, le cobrarían por circular por la vía férrea. Claro que si usted tuviera una locomotora sería la Renfe, no el propietario de un coche diésel al que le van a crujir a impuestos por tenerlo. Y si usted en lugar de garaje tuviera un hangar para guardar el Boeing 747 que se ha comprado para ir a trabajar, también le cobrarían por usar el aeropuerto. Por eso tiene que entender usted lo discriminatorio que resulta que teniendo coche nadie le cobre nada por usar la autovía. Con lo que la gasta cada vez que hace treinta kilómetros.

¿Está pensando el Gobierno en cobrarnos peaje a todos los usuarios de la autovía? Todavía no. Aún no llega tan lejos. Pero sí se declara encantado de estudiar la idea en sintonía con las constructoras y las concesionarias. ¿Con qué argumento? (Porque cobrar por cobrar resulta muy impopular). Pues apelando a lo caro que resulta el mantenimiento.

A ver a quién le sacamos el dinero para mantener las autovías. De entrada el ministro mencionó a los turistas y los camiones como usuarios que deterioran la vía al utilizarla y que, sin embargo, no contribuyen a mantenerla.

El evangelio recaudador ya se va diseñando. Mantener las carreteras cuesta una enormidad y hay gente que no las usa. Pues que paguen los automovilistas. Se abre nuevo debate: ¿a favor o en contra del peaje? Cuando el Gobierno dice que no puede ser que haya comunidades donde no hay peajes y otras donde sí los hay...

...¿está pensando entonces no en quitar los peajes donde los hay, sino en ponerlos en todas partes para igualarnos?

Claro, conviene que el gobierno nos ponga en una lista aquello por lo que le parece inaceptable que se cobre a los ciudadanos y aquello por lo que le parece estupendo cobrarnos. Impuesto de hipotecas, inaceptable. Peajes en autovía, formidable.

Ayer le preguntaron a la ministra Montero si no podría quitarse el impuesto de actos jurídicos, como hicieron otros países, y dio una respuesta inapelable: que si lo quitan pierden lo que ahora recaudan con él. Y que por eso no se puede quitar.

Si quitas un impuesto, recaudas menos. Pero eso pasa también con el impuesto a la generación eléctrica y el Gobierno anunció con gran trompetería que lo suspendía. Dijo: para que el consumidor pague menos por la luz. Pero si el impuesto lo pagaban las compañías, no el cliente. Ya, pero como luego lo repercutían en el precio. Ahora garantiza el gobierno que esto no pasará, que no repercutirán los bancos el nuevo impuesto que asumen en el precio de las hipotecas. Y por supuesto, a diferencia de lo que argumentó con la electricidad, nunca se le ocurrirá suspender un impuesto que paguen los bancos para abaratar lo que pagan los clientes por sus préstamos.

Del fallo de seguridad en la estación de Sants el miércoles no se ha vuelto a saber más. Aún no ha explicado la autoridad competente cómo pudo ocurrir que una supuesta granada detectada en un escáner viajara hasta Madrid en la maleta de su propietaria. Sí, era la hebilla de un cinturón, pero eso no se aclaró hasta que no llegó a su destino.

A la espera de que alguien explique qué pasó ahí, lo que sí quisieron contar ayer los Mossos d'Esquadra fue que hace tres semanas detuvieron a un tipo que tenía un arsenal de armas ilícitas en su casa y que iba contando por ahí que planeaba matar a Pedro Sánchez. Viendo lo que tenía en casa, se optó por detenerle y ponerle a disposición del juez, que lo envió a prisión preventiva.

El diario Público lo denominó ayer francotirador y ahí siguieron la senda casi todos los medios. Lees francotirador y le ves ya en la azotea y con la mira telescópica. En rigor, francotirador es aquel que ya ha ejercido como tal, y éste no consta que haya francotirado nunca. Y como dijo ayer la Moncloa, no ha supuesto en ningún momento un riesgo real para el presidente, felizmente para todos.