OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Veintitrés muertos y un presidente gélido"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre el tratamiento que Pedro Sánchez ha hecho de la muerte de veintitrés personas al intentar saltar la valla de Melilla y el cambio de discurso del Gobierno que ahora considera a los migrantes "una amenaza para la integridad de nuestro país".

Carlos Alsina

Madrid | 27.06.2022 08:40

Mueren veintitrés personas sin nombre al intentar saltar la valla que separa Marruecos de Melilla y el presidente del Gobierno de España lo reduce a un episodio de desorden público sofocado con eficacia por la policía marroquí.

Como si España hubiera sufrido una agresión territorial

Mueren veintitrés personas sin nombre al intentar saltar una valla y el presidente del Gobierno lo trata como si España hubiera sufrido una agresión territorial -a cargo de doscientos efectivos pobres de solemnidad- que ha logrado repeler gracias al encomiable trabajo de su nuevo mejor amigo Mohamed VI.

Mire que estamos hechos ya a los cambios de discurso, de criterio y de principios, de este presidente -si es que la palabra principios, a estas alturas, le dice algo-. Pero incluso estando acostumbrados a sus vaivenes, esta forma gélida, deshumanizada, de despachar el sábado la muerte de veintitrés personas en Nador en circunstancias no aclaradas -y en circunstancias que el Gobierno marroquí no tiene intención de aclarar- resulta sobrecogedora.

Esta forma gélida, deshumanizada, de despachar el sábado la muerte de veintitrés personas en Nador en circunstancias no aclaradas resulta sobrecogedora

No ya para un gobernante que se dice empático con el sufrimiento ajeno, no, para un gobernante y punto. Cualquiera. Tenga la ideología que tenga.

El viernes, cuando Sánchez dijo aquello de que había sido bien resuelto aún se podía achacar su satisfacción a que no había trascendido que la labor de la gendarmería marroquí había terminado con más de veinte personas muertas. Pero el sábado, ya no. El sábado ya era conocida la dimensión de lo ocurrido y el presidente no cambió una coma en su declaración.

Antes eran personas migrantes que intentaban sortear la ley para abrirse camino en Europa. Ahora son violentos asaltantes que amenazan la integridad territorial de nuestro país

Se le preguntó expresamente si quería matizar. Y lo que hizo fue repetir. Repetir que habíamos sufrido un ataque a nuestra integridad territorial. Y repetir que nada hay que objetar a lo que ha hecho Marruecos. Parece que ha sucedido. Ni siquiera lo dio por probado. Y ni media palabra sobre los muertos.

Sánchez confunde lo del viernes en Melilla con lo de hace un año en Ceuta

Cuando llegó al Gobierno, este presidente se refería a quienes protagonizaban saltos como el del viernes como personas migrantes que, en su desesperación, intentaban sortear la ley para abrirse camino en Europa. Ahora son violentos asaltantes que amenazan la integridad territorial de nuestro país.

El presidente, aparte de mostrar una sensibilidad cero por los muertos y sus familias, confunde lo del viernes en Melilla con lo de hace un año en Ceuta. Aquello sí fue una operación destinada a desestabilizar la ciudad fruto del deseo de Mohamed de mostrar músculo y refrescar su vieja reclamación sobre Ceuta y Melilla. Claro que los saltos multitudinarios están organizados: eso no es nuevo. Y claro que las personas que llegan hasta el monte Gurugú, o hasta Castillejos, han pagado a las mafias para hacer el viaje, eso tampoco es nuevo.

El discurso de Vox ha prendido en la Moncloa. La inmigración irregular convertida en amenaza territorial

Lo nuevo es que el Gobierno de España considere a estas personas una amenaza para la integridad de nuestro país. Como si los ciento treinta que consiguieron entrar fueran a separar Melilla de España. Los invasores. El discurso de Vox ha prendido en la Moncloa. La inmigración irregular convertida en amenaza territorial. Y el presidente del Gobierno de España entregado en cuerpo y alma a su nueva labor de publicista de Mohamed VI.

Tirar de recursos públicos y apretar a las eléctricas

El decreto de nuevas medidas económicas no incluye el recargo a las empresas eléctricas. Anuncia el Gobierno que lo tramitará como nuevo impuesto, es decir, como nueva ley en el Congreso de los Diputados. Es decir, que en caso de que prospere no entrará en vigor hasta enero de 2023, aunque sea sobre los beneficios de este año.

¡Giro a la izquierda!, proclaman los afines. ¡El presidente gira a la izquierda tras el naufragio en Andalucía! A ver, a la izquierda, a la izquierda. No será para tanto cuando las medidas que ha tomado son las mismas de Mario Draghi en Italia, el conocido izquierdista Mario Draghi que Antes de gobernar el Banco Central Europeo había sido banquero con Golmand Sachs y profeta de las privatizaciones de empresas públicas.

Apuntalar economías domésticas por la vía de los descuentos, las bonificaciones y los cheques. Es el tratamiento de emergencia para aminorar el dolor

En realidad, todos los gobiernos europeos están en lo mismo: tirar de recursos públicos y apretar a las eléctricas, para aliviar la situación de las familias más afectadas por la inflación. Afectadas son todas, pero cuanto menor es el sueldo que entra en casa más encogido se ve por el encarecimiento de todo.

Apuntalar economías domésticas por la vía de los descuentos, las bonificaciones y los cheques. Es el tratamiento de emergencia para aminorar el dolor; y no es la terapia que cure la enfermedad de una inflación al 8%. La terapia es la que empezará a aplicar dentro de quince días el Banco Central Europeo, el encarecimiento del dinero y de los créditos. Con efectos secundarios que también duelen: a los particulares nos costará más que nos den un crédito y a los Estados les costará más caro financiarse porque los inversores reclamarán más interés. Y cuanto más desequilibradas tengan las cuentas públicas, más interés querrán sacarle.

Es ahí donde España, en comparación con otros países, tiene un problema. De desventaja comparativa. Eso es lo que va ir reflejando la prima de riesgo.

Sánchez le ha copiado la matraca al emérito de Podemos. Esto de los poderosos que van a por él

Sánchez tiene dicho que repetirá como candidato. Aunque al paso que va, igual lo que acaba haciendo es presentar un podcast. Y hacerle la competencia a Pablo Iglesias criticando a los periodistas y los medios que no cuentan las cosas como él quisiera. De momento, le ha copiado la matraca al emérito de Podemos. Esto de los poderosos que van a por él. El poder económico con sus terminales mediáticas.

Su problema no es resultar incómodo a los consejeros delegados de las eléctricas. Su problema es resultar incómodo a los votantes

Van a por él. Criatura. Lástima que se quede el presidente en el tirar la piedra y esconder la mano. Qué poderes son esos, presidente, díganos. Qué terminales son ésas, presidente, cuéntenos. Sea valiente y póngales nombre. A los poderosos que quieren quebrarle y a las terminales que manejan. Y ya de paso, ¿usted también tiene terminales mediáticas? Poderoso es. Una de las personas con más poder de España. Su problema no es resultar incómodo a los consejeros delegados de las eléctricas. Su problema es resultar incómodo a los votantes. Y eso es lo que están reflejando las elecciones regionales que se vienen celebrando.

El miércoles tiene una ocasión excelente el presidente de ponerle nombres a los poderes que le quieren quebrar y a las terminales de los unos y de los otros. Porque ese día dará una entrevista radiofónica. La quinta de esta legislatura. Una cada medio año. Ha dado cinco a la cadena SER y ninguna a todas las demás emisoras del país, Radio Nacional de España incluida. ¿Ama o no ama la pluralidad este hombre?