OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Uno es lo que siembra"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre la pérdida de credibilidad del Gobierno a lo largo de su legislatura por la cual, a pesar de asegurar que no se realizará un referéndum de independencia en Cataluña, la mayoría ha asumido que acabará habiendo referéndum bendecido por la Moncloa.

Carlos Alsina

| 14.12.2022 08:26

Uno es lo que siembra. El crédito de un gobernante lo afianza, o lo dinamita, el propio gobernante en función de lo que va haciendo. Una promesa vale lo que valga la palabra de quien la hace.

Acabará habiendo referéndum bendecido por la Moncloa

Esquerra Republicana, partido hegemónico del independentismo catalán y cofrade del frente amplio que gobierna España con Sánchez, ha retomado su pretensión de hacer un nuevo referéndum de independencia en Cataluña.

Hasta ahora estaban en prometer que ejecutaría el mandato popular (así lo llaman) que salió del referéndum ilícito de 2017. Ahora están en hacer uno nuevo que esté bendecido por el palacio de la Moncloa. El estribillo éste del referéndum pactado. Meten la palabra pactado para que parezca que, así, el referéndum sería legítimo, constitucional e inmaculado. Naturalmente es mentira. No hay posible referéndum de autodeterminación que sea constitucional con la Constitución que hoy tenemos. Pero si cuela, cuela.

Tan contundente, tan clara, tan firme y tan categórica que media España ha concluido que, en efecto, acabará habiendo referéndum

La reacción del Gobierno a esta reclamación, sobradamente conocida, de su socio preferente ha sido contundente, clara, firme y categórica.

Tan contundente, tan clara, tan firme y tan categórica que media España ha concluido que, en efecto, acabará habiendo referéndum.

Uno es lo que va sembrando. Y a estas alturas el primer rasgo de identidad de este Gobierno es su estado de mutación permanente. La conversión de cada línea roja que una vez trazó en tierra quemada. La autoenmienda constante envuelta en argumentarios de quincalla.

Ejercicios de memoria democrática

Mire qué curiosa coincidencia se produjo ayer. A primera hora del día, en este programa, Alfonso Guerra hizo un rápido ejercicio de memoria democrática sobre las promesas firmes y categóricas del actual presidente.

La curiosa coincidencia se produjo cuando a la portavoz del gobierno independentista catalán, gobierno de Esquerra, le preguntaron los periodistas por la negativa del Gobierno central al referéndum e hizo, también ella, un ejercicio de memoria.

Retorcer la interpretación de la Constitución para pregonar la conveniencia de aceptar el referéndum es para Sánchez un desafío

Cuando coinciden el resumen de dos personas de posturas tan dispares como Guerra y la portavoz de Pere Aragonés es que no están emitiendo opiniones sino relatando hechos. Y es natural que, visto lo visto, coincidan también en el pronóstico de que el referéndum acabará llegando.

Dices: pero si es inconstitucional. Ya. Pero la ingeniería penal que ha acreditado el riesgoso presidente para retorcer los delitos y las penas en beneficio de un grupito de políticos anticipa que retorcer la interpretación de la Constitución para pregonar la conveniencia de aceptar el referéndum es para Sánchez un desafío. Anda que no le gusta a él presumir de llegar a donde los demás no se atrevieron.

Categóricas promesas de las que hoy no queda ni recuerdo

De modo que no puede sorprender al Gobierno que al escuchar a Bolaños, a Patxi, a Isabel Rodríguez declamando que ‘jamás habrá referéndum’ medio país se haya empezado a tentar la ropa.

Uno es lo que siembra. Y el camino que ha recorrido el Gobierno, pastoreado por su presidente, en estos tres años está sembrado de categóricas promesas de las que hoy no queda ni recuerdo.

García-Page no se deja engañar por el Gobierno

Érase un presidente autonómico que escuchó por la mañana a Alfonso Guerra en este programa rebatir la posición del Gobierno ilustrándolo con una anécdota.

Érase un presidente autonómico de apellidos García-Page que, después de escuchar a Guerra, eligió -de perdidos al río- salir a proclamar abiertamente que ni comparte la acción del Gobierno ni se deja engañar por sus presuntos argumentos.

Remató Page su intervención con una pulla: por esto, dijo, sí que se pasa a la Historia. Acuérdese de que fue Sánchez quien predijo que pasaría a la Historia por desenterrar a Franco. Bueno, lo recordó Guerra.

Hoy, por cierto, se producirá el reencuentro entre dos políticos que echaron muchas horas y muchos pensamientos juntos en los primeros años de gobierno socialista en España. Los ex ministros de Felipe González celebran hoy una cena con motivo de los cuarenta años de aquel primer gobierno. Asiste Felipe, claro, y asiste Alfonso Guerra.

Cambios en la ley del 'sólo sí es sí'

El Gobierno, entretanto, va consumando su atracón de reformas legales de fin de año. En el mismo saco en que metió la sedición, la malversación, los magistrados del Constitucional y las mayorías del CGPJ ha metido ahora un par de párrafos que completen la ley del 'solo sí es sí'.

Aquel texto que celebró en su momento el presidente, y más aún la ministra de Igualdad, y que sólo unos días después de entrar en vigor ya estaba siendo declarado necesitado de parches por el mismo Partido Socialista que lo había apoyado.

A la Moncloa se le ocurrió el comodín éste de invocar al Tribunal Supremo para que hiciera de órgano consultivo: unifique usted doctrina y dígamos si hace falta cambiar algo. El Supremo ya ha dado signos de que aquí lo que va a haber son respuestas individuales a los recursos que se vayan presentando. Y que, en efecto, en algunos casos la rebaja de penas máximas que ha introducido la nueva ley traerá consigo rebaja de condenas ya impuestas.

Ayer, en una nueva pirueta fruto de alguna mente creativa, metió el PSOE con calzador en el saco éste de las reformas legales tutti frutti uno de los estribillos que ha venido entonando el propio Gobierno: ése que dice que si la pena impuesta cabe en la nueva legislación, no debe modificarse.

Patxi López pega un toque a los tribunales

Éste es el último parche. Que está por ver que resuelva nada. Y que Patxi López, con su proverbial sentido de la síntesis, ha traducido como pegar un toque a los tribunales. Por su interés, adelante portavoz socialista.

Pegar un toque como concepto jurídico. Oiga, no me vaya por ahí. Portavoz del grupo mayoritario del Poder Legislativo declara que hay que pegar un toque al Poder Judicial para que vaya por donde el Poder Ejecutivo dice que ha de ir. O aún peor: portavoz gubernamental achaca a los mismos tribunales que condenaron a violadores a penas máximas utilizar la nueva ley que rebaja esas penas como éxcusa para rebajárselas. Excusa.

Teoría y práctica de la retroactividad de las leyes en boca del portavoz del primer grupo del Poder que legisla en España

Cualquiera diría que quien puso esas condenas a los violadores fue Patxi y no esos tribunales. Pero bueno, a estas alturas ya nada sorprende. Fue este mismo portavoz quien dijo hace semanas que se vuelve a cambiar la ley y los que hayan salido de prisión reingresan.

Teoría y práctica de la retroactividad de las leyes (teoría perfectamente desnortada) en boca del portavoz del primer grupo del Poder que legisla en España. Igual es a Patxi al que alguien debería pegarle un toque.