El inicio del curso económico viene marcado por un escenario mucho más complicado que el de meses atrás. Continúa la guerra en Irán y con ello, la incertidumbre sobre los mercados energéticos.
Tal y como explica José Carlos Díez en 'El Faro Económico' de Más de uno, el precio del petróleo y del gas se ha doblado, las exportaciones globales de diésel han caído con fuerza, los inventarios de gas en Europa están en mínimos -por debajo de 2023- y la inflación ha subido más de dos puntos porcentuales.
En paralelo, los salarios crecen por debajo de la inflación, el consumo se ha ralentizado perdiendo mucha fuerza y el empleo también muestra señales de desaceleración una vez descontado el efecto de la regularización de los inmigrantes.
El riesgo de aplicar las tres medidas utilizadas en las crisis de los 70
Ante este escenario, reaparecen recetas que recuerdan a las crisis de los años setenta:
- Elevar los salarios.
- Aumentar el gasto público.
- Bajar impuestos para sostener la actividad.
"Las exportaciones y la inversión empresarial siguen creciendo"
Sin embargo, esto "aumenta más la inflación, nos empobrece y pone nerviosos a los inversores, que nos compran la deuda pública". Por suerte, explica Díez, "las exportaciones y la inversión empresarial siguen creciendo".
En este contexto, finaliza, cobra sentido la máxima atribuida a San Ignacio de Loyola: "En tiempos de tribulación, no hacer mudanzas".
