A Víctor de Aldama se le veía con demasiada frecuencia por el Ministerio de Transportes, incluso en el despacho de José Luis Ábalos, incluso cuando no estaba José Luis Ábalos.
Les venimos diciendo que el juicio de las mascarillas es el jardín de las delicias del sanchismo… un retablo demasiado detallista, de una forma de gobernar y uno de los personajes centrales sería este Víctor del Aldama, empresario muñidor de la trama que consiguió instalarse en el corazón del gobierno y el partido.
Ha declarado como testigo, Isabel Pardo de Vera. Entonces era presidenta de ADIF, nada menos, y no se explicaba qué hacía por el ministerio este hombre, Víctor de Aldama, que no tenía ningún cargo oficial pero que puede que jugara un papel más relevante.
Isabel Pardo de Vera es otra de las figuras inesperadas en esta trama. Una persona de apariencia seria y profesional, pero que ha terminado donde está por culpa de su cercanía al ministro y de una comprobada transigencia con sus caprichos. Pardo de Vera declara como testigo en el caso de las mascarillas pero está investigada en un caso aún más grave como es el de las posibles adjudicaciones fraudulentas.
No de contratos para la adquisición de mascarillas, que son el chocolate del loro, sino de obra pública, que no es moralmente más repugnante que traficar con mascarillas en plena pandemia pero sí podría ser un fraude más cuantioso.
Isabel Pardo de Vera sabía demasiado acerca de como funcionaba el ministerio en el que era alto cargo y es probable que no supiera decir que no cuando debiera. Otro de sus problemas se llama Jesica Rodríguez, que es la mujer a la que Ábalos conoció en un catálogo de escorts y a la que enchufo en Ineco para que cobrara un sueldo público sin trabajar.
Hoy le han preguntado por ese extravagante sistema de contratación. Ya saben que los detalles que se conocer del -llamémosle- procedimiento son muy tróspidos. A ella le envían una foto de Jesica en salto de cama para que la reconozca y Koldo le dice que el ministro le va a cortar los huevos si no la contratan. La entrevista consiste en una pregunta, sabes leer y escribir… Bien..
Pues Pardo de Vera asegura que ella solo pasó un curriculum, sin más.
Nuevas informaciones de la guerra de Irán
Si ustedes atienden a las declaraciones públicas estarán aterrados y pensarán que la guerra irá a peor, que el bloqueo al transporte marítimo será más severo, que el estrangulamiento de vías para el comercio se extenderá al Golfo Pérsico. Son amenazas que se cruzan en público las naciones que mantienen un doble bloqueo marítimo, Estados Unidos e Irán.
Irán amenazó el miércoles con nuevas represalias por el bloqueo naval estadounidense de sus puertos en el estratégico estrecho de Ormuz, mientras que el ejército estadounidense afirmó haber "detenido por completo" el comercio marítimo de entrada y salida de Irán. Según el ejército estadounidense, más de 10.000 soldados, además de decenas de aviones y buques de guerra, están haciendo cumplir el bloqueo. En respuesta, el ejército iraní declaró en medios estatales que podría extender su control sobre rutas marítimas cruciales más allá del estrecho si el bloqueo estadounidense continuaba.
Los efectos de la guerra y el plan europeo
Ya les digo que esto puede provocar pavor porque los efectos del shock energetico se verían agravados y en consecuencia la economia sufriría más. Pero los inversores no están ahora abonándose a la hipótesis más fatalista. Y eso es porque se va filtrando en medios muy bien informados, como Axos y Bloomberg, la conversacion que mantienen enviados de Irán y Estados Unidos en la mesa negociación. Esas información señalan que hay avances y apuntan a la posibilidad de un prórroga del alto el fuego de otras dos semanas. Para tener tiempo para negociar una paz duradera o más estable.
Y como esto se prolongue, igual los europeos tenemos que regresar al teletrabajo. Les venimos contando que las reservas energeticas de los países europeos van menguando y ya se empieza. a contemplar la necesidad de imponer restricciones.
La Comisión Europea va a publicar mañana algunas recomendaciones para que los gobiernos decidan y contemplan las posibilidad de imponer un día al menos de teletrabajo a la semana. Bruselas propone fórmulas urgentes, como imponer al menos un día de teletrabajo obligatorio a la semana en las empresas, cerrar los edificios públicos siempre que sea posible y reducir los precios del transporte publico o, incluso, hacerlo gratuito para determinados colectivos, según el borrador con el paquete de medidas que ultima la Comisión y al que ha tenido acceso EL PAÍS.

