El mundo se juega la paz en dos mesas de negociación. Es decir, que asumida la imposibilidad de una victoria, habrá que negociar una derrota digna de ambas partes. Al menos eso es lo que se va a dirimir en Pakistán, adónde viaja un enviado que no creía en la guerra y ahora tendrá que fingir que la ha ganado.
El vicepresidente JD Vance tratará de convertir un precario alto el fuego de dos semanas en una paz, si no permanente, sí al menos duradera. JD Vance no creía en esta guerra y Netanyahu nunca ha creido en este alto el fuego y ahora los ataques de ISrael a Hezbollah en el Líbano son el obstaculo principal para el acuerdo.
En la segunda mesa de este fin de semana, Israel va a negociar con el gobierno de Líbano un compromiso conjunto para el desarme de la milicia terrorista patrocinada de Irán que actúa como un Estado dentro del Estado en el país.
De lo que ocurre en sendas mesas de negociación depende… no el futuro de Irán, sino del mundo, que está sumido en la incertidumbre.
Las amenazas de Israel a España
Que Israel y España no atraviesan el mejor momento de sus relaciones diplomáticas desde que un gobierno socialista en 1985 estableciera relaciones Israel es una evidencia. Es más, se puede decir sin ningún riesgo a equivocarse que hoy se vive el peor momento en las relaciones entre ambos países desde entonces. Coronado por el anuncio de ayer de José Manuel Albares de reabrir la embajada española en Teherán.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu ha acusado a España de "librar una guerra diplomática" contra su país, por lo que ordenó expulsar a los representantes españoles del Centro de Coordinación Cívico-Militar (CMCC, por su siglas en inglés) para la supervisión del alto el fuego en la Franja de Gaza.
Sánchez responde a las críticas de Netanyahu pidiendo a la UE romper el acuerdo de asociación con Israel. Con Israel, romper el acuerdo de asociación, con Irán abrir la embajada en Teherán y de paso levantar las sanciones contra Delcy Rodríguez en la Unión Europea. Este es el resumen de la muy extravagante diplomacia española.
Hoy Pedro Sánchez ha sumado una apuesta: la de un ejército europeo común. Ya. Mañana mismo.
Hombre, pues habrá que financiarlo, y conviene recordarlo porque España hace bandera de su negativa a elevar el gasto militar para garantizar la autonomía europea de la defensa. No parece demasiado congruente decirle a la OTAN que España no cumplirá con los compromisos acordados con sus socios y ahora decir que mañana mismo nos ponemos a la tarea de hacer un ejército europeo con una dotación suficiente como para que Europa vuelva a ser un actor relevante en defensa.
En cualquier caso, por complicada que sea la situación en el mundo, la diplomacia, la política exterior… siempre será una materia amable para Pedro Sánchez, que se ha enfrentado a una semana horrenda en España.
Ahora se va a China de viaje oficial y de todo lo que se puede decir de esta delicada misión oficial, lo que es indudable es que cuanto más lejos, mejor.
El comienzo del juicio de las mascarillas ha ido dibujando un cuadro pavoroso de la forma de ejercer el poder de su gobierno y aún queda demasiado de lo que horrorizarse. Hoy no hay sesión en el caso de las mascarillas, pero el lunes va a declarar Claudio Rivas, que es la persona clave del fraude de los hidrocarburos.
Digamos que es el vértice del triángulo que atemoriza al PSOE por lo que pueden aportar sobre la financiación ilegal del partido. Suyo sería el dinero que Víctor de Aldama entregó en bolsas para que Carmen Pano llevara a Ferraz.
Cómo será de grave lo que ha ocurrido… que lo de las mascarillas parece ya una minucia. Y hombre… es algo que repugna hasta el estómago más blindado. Trasegar con mascarillas durante una pandemia después de haberlas declarado obligatorias. Pero es que eso siempre se podrá decir que fue una cosa de cuatro golfos. Lo del dinero que entra bolsa y sale en sobre de Ferraz es algo más delicado y por eso ese esfuerzo tan bien coordinado para restarle toda credibilidad al testimonio de Pano. El problema es que el testimonio de Pano permanece intacto al cabo de los meses. Sin que mueva una coma. Y además no está sola. Porque… ¿A cuento de qué se iba a meter en un lío su amigo Álvaro Gallego, que es quien la llevo a Ferraz, si todo fuera mentira?

