La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene la alerta internacional por el brote de ébola detectado en la República Democrática del Congo, donde ya se contabilizan más de 750 casos sospechosos y al menos 170 muertes vinculadas a la enfermedad. La preocupación de las autoridades sanitarias radica en la rápida expansión del virus y en la variante a la que pertenece, una distinta de las más comunes y que por ahora "no tiene tratamiento ni vacuna eficaz".
Así lo señala en La Brújula José Luis del Pozo, especialista en microbiología y director del Servicio de Enfermedades Infecciosas y del Servicio de Microbiología de la Clínica Universidad de Navarra, quien recuerda que "solo avanzamos en investigación cuando ocurre un brote y sentimos que puede afectarnos directamente".
Del Pozo apunta que esta nueva crisis sanitaria debería servir para impulsar nuevos tratamientos y vacunas: "Esperemos que esto, la parte buena, sirva al menos para desarrollar algún fármaco o al menos alguna vacuna eficaz para este tipo especial de virus ébola".
El especialista también puso el foco en las enormes dificultades sanitarias y logísticas que atraviesa la República Democrática del Congo. Tras haber trabajado sobre el terreno tanto en Congo como en Uganda, asegura que combatir este tipo de brotes en esos países "es como intentar vaciar el mar a cucharadas" debido a la falta de recursos y a la imposibilidad, en muchos casos, de conocer siquiera la población real de determinadas zonas.
En este sentido, advierte de que las cifras oficiales probablemente estén lejos de reflejar la realidad. "Probablemente lo que estamos viviendo ahora mismo es la punta del iceberg". Según explica, los síntomas del ébola pueden confundirse fácilmente con enfermedades como la malaria o la fiebre tifoidea, lo que dificulta enormemente el diagnóstico y el recuento real de afectados.
Además, este brote presenta características especialmente preocupantes: "Es uno de los brotes más importantes de la historia desde el año 76", afirmó, añadiendo que "se ha extendido mucho más rápido de lo que era previsible" y que probablemente el virus sea "más transmisible entre personas de lo que lo ha sido en otras ocasiones".
