EL MONÓLOGO DE LAS OCHO

Rafa Latorre, sobre Begoña Gómez y el Gobierno: "Difamación de los jueces siempre que no investiguen, instruyan o sentencien como les gusta"

El periodista y director de La Brújula expone en su monólogo las noticias que sitúan a la esposa del presidente del Gobierno a un paso del banquillo por cuatro delitos, así como las nuevas informaciones de la guerra de Irán tras hacerse efectivo el bloqueo anunciado por Donald Trump del estrecho de Ormuz.

Rafa Latorre

Madrid |

El monólogo de Rafa Latorre

Es difícil saber qué es más relevante, si que la esposa del Presidente del Gobierno se encuentre a un paso del banquillo para responder por cuatro delitos o que el ministro de Justicia se atreva a sugerir -no a señalar, porque la valentía no da para tanto, pero sí a sugerir- que el juez está prevaricando.

En cualquier caso es algo a lo que ya nos hemos acostumbrado. La difamación de los jueces siempre que no investiguen, instruyan o sentencien como les gusta al Gobierno. Félix Bolaños no es el primer ministro de Justicia de Pedro Sánchez que hace esto. Ya le tocó incluso a alguien de apariencia tan prudente como Pilar Llop.

Y si la cosa se tuerce de verdad y la sentencia es condenatoria… para eso hemos convertido un órgano de extracción política como es el Constitucional en tribunal de casación, como el caso de los ERE y ahora el de García Ortiz demuestran.

Sobre Begoña Gómez nos decían que todo era un delirio de un juez con manía persecutoria. Desde el principio. Pero la instrucción continuó imperturbable hasta poner hoy su punto final con auto que ha provocado, de nuevo, la ira en la Moncloa.

La frase es esta: "Las conductas que provienen de palacios presidenciales, como este supuesto, parecen más propias de regímenes absolutistas, por suerte ya olvidados en el tiempo en nuestro Estado”. A continuación, añade que “quizás hubiera que remontarse al reinado de Fernando VII".

Esta alusión es la que ha provocado todo tipo de aspavientos. Pero lo que preocupa no es eso… no la floritura histórica, sino la consecuencia penal: el juez considera que hay indicios suficientes para la celebración de un juicio con jurado por cuatro delitos. El magistrado retira la imputación por intrusismo profesional y mantiene las de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida y malversación.

Lo que se va a juzgar son las cartas de recomendación a las empresas de Barrabés y la consiguiente creación una cátedra para ella en la Complutense. Los contactos de Begoña Gómez con Google, Indra o Telefónica para que aceptaran trabajar gratis en ese proyecto que teóricamente era público, la posible apropiación indebida del software elaborado para la cátedra que dirigía.

En cuanto a la malversación, la resolución indica que hay indicios de que Gómez "solicitó, aceptó y aprovechó de forma estable la dedicación de una empleada retribuida por Presidencia a tareas ajenas al cometido institucional del puesto: interlocución con universidades, patrocinadores y partners; seguimiento de la cátedra; gestiones sobre el software; asistencia a reuniones técnicas; y desarrollo del proyecto tecnológico que después aparece vinculado con marcas, dominio y mercantil de titularidad exclusiva de la propia investigada.

A esta hora no hay una carta compungida del presidente, ese hombre enamorado que puso en suspenso durante cinco días su poder ejecutivo. Bien es verdad que está en China. Cosa que también le reprochan a Peinado y es que sus decisiones siempre se publiquen cuando Sánchez está haciendo lo que más le gusta y le luce que son las giras internacionales.

Entre los juicios futuros y los presentes, la crónica judicial acapara periódicos e informativos. Este frenético calendario judicial. Ahora bien, dos jueces distantes y distintos han enviado camino del banquillo con sus instrucciones al hermano del presidente y a su mujer. En el banquillo ya se encuentra un secretario de Organización y ministro de Transportes y pronto se sentará otro secretario de Organización. Pueden decir que todos los jueces prevarican o puedes asumir que este gobierno tiene una relación muy problemática con la legalidad y que el entorno del presidente tiene una conducta francamente mejorable.

El cierre del estrecho de Ormuz por parte de Trump

Donald Trump está a punto de preguntarse que cuantas divisiones tiene el Papa. Como hizo en anécdota apócrifa Stalin. Por de pronto hoy ha vuelto a achantarse, como empieza a ser fama, y ha tenido que borrar una fotografía suya simulando que es Jesucristo. Los ataques a Leon XIV le han construido un carisma. Parecía que sería un papado más discreto que el de su predecesor Francisco, pero ha encontrado un enemigo ideal.

León XIII, al inicio de su viaje a África, declaró a la prensa que no tenía “ningún temor a la administración Trump”. Añadió que no temía “hablar con firmeza sobre el mensaje del Evangelio, que es para lo que creo que estoy aquí”.

Por cierto, que a Giorgia Meloni no la hagan elegir. Bueno, es tarde para eso, porque ya se ha decantado y ha tachado de inaceptables los ataques de Trump al primer papa estadounidense.

Hoy ha entrado oficialmente en vigor el bloqueo militar estadounidense del estrecho de Ormuz , y el presidente Trump advirtió que cualquier buque de ataque rápido iraní que se acercara a la zona bloqueada sería destruido. Según un alto funcionario, más de 15 buques de guerra estadounidenses están desplegados para apoyar la operación.

Es decir que en lugar de conseguir el libre tránsito de mercantes para paliar el shock energético, se imponen aún más restricciones. Con lo que los efectos económicos de esta guerra serán más graves de lo previsto.

El problema para Trump es que todos estos aparentes gestos de fuerza ya solo transmiten una gran impotencia. Este es el problema político. El económico es aún más profundo.

Los precios del petróleo subieron el lunes. Los precios del aluminio alcanzaron su nivel más alto en cuatro años ante el temor a una prolongada escasez de suministro en una región que produce casi una décima parte del suministro mundial de este metal industrial clave.

Antes les leía un párrafo de The Wall Street Journal… merece la pena repetirse: El bloqueo estadounidense a los buques que entran o salen de los puertos iraníes provocará una mayor escasez de petróleo en un mercado ya de por sí ajustado, prolongará la presión sobre otras materias primas clave que transitan por el estrecho de Ormuz e inyectará una considerable incertidumbre en la economía mundial.