ENTREVISTA DE LA BRÚJULA

Jesse Jackson: El hombre que sembró la semilla del cambio en el Partido Demócrata

Tras el fallecimiento del histórico activista a los 84 años, el profesor Adam Dubin analiza cómo su irrupción en los años 80 no solo transformó la política estadounidense, sino que pavimentó el camino para figuras como Barack Obama en un país donde la tensión racial sigue marcando la agenda electoral.

Alejandro Hergon

Madrid | (Publicado 25.02.2026 22:19)

La historia política de Estados Unidos y del mundo no se entiende sin la figura de Jesse Jackson. Fallecido recientemente a los 84 años, Jackson es considerado el afroamericano más influyente del último tercio del siglo XX. Su labor no se limitó a las fronteras estadounidenses; su mensaje de esperanza y su lucha contra el apartheid en Sudáfrica y por los derechos de los palestinos marcaron un hito en la política internacional.

El arquitecto de la movilización política afroamericana

El impacto de Jackson en el Partido Demócrata fue decisivo. Según explica el profesor Adam Dubin, Jackson logró hitos electorales impensables en los años 80:

  • En 1984, se presentó a las primarias y obtuvo casi el 20% del voto.
  • En su siguiente intento, alcanzó el 30% de los sufragios.
  • Fue el primer candidato negro con proyección nacional real, allanando el camino no solo para Barack Obama, sino para numerosos candidatos al Congreso y al Senado.

A diferencia de Martin Luther King, cuyo enfoque principal era la creación de movimientos sociales, Jackson se centró en la movilización política institucional. A través de su Rainbow Coalition (Coalición Arcoíris), incentivó a la población afroamericana a presentarse a cargos públicos para transformar el sistema desde dentro.

Un país marcado por la brecha racial y el factor Trump

A pesar de sus logros, Jackson no ganó las primarias porque, en los años 80, Estados Unidos no estaba listo para un presidente afroamericano. El profesor Dubin señala que el racismo sigue muy vivo y que incluso hoy existen dudas sobre si el país está totalmente preparado para repetir un liderazgo de color, citando el caso de Kamala Harris.

En el análisis de la situación actual, se destaca cómo sectores de la población blanca perciben los avances en derechos y economía de los afroamericanos como una amenaza a su propio poder. Bajo esta premisa:

  • Donald Trump ha sabido capitalizar este sentimiento de pérdida de hegemonía.
  • El lema "Make America Great Again" es interpretado por muchos como una promesa de devolver el poder político y económico a la población blanca.
  • La retórica actual se nutre de teorías como la de la sustitución, aprovechando la frustración generada por políticas de discriminación positiva.

El legado de Jesse Jackson, aunque no exento de polémicas por su gran ego y ambición, permanece como el grito de una frustración acumulada que buscó, y consiguió, cambiar el rostro de la política estadounidense para siempre.