EN 'LA BRÚJULA'

David Jiménez Torres: "Los intelectuales en España no han tenido puestos de enorme relevancia política"

David Jiménez Torres presenta en 'La Brújula' su último libro, 'La palabra ambigua', en la que reflexiona sobre el papel de los intelectuales a lo largo de la historia.

ondacero.es

Madrid | 09.02.2023 23:07

David Jiménez Torres: "Los intelectuales en España no han tenido puestos de enorme relevancia política" | Foto: Pexels

¿Qué es un intelectual? ¿Cómo ha ido transformándose el significado de la palabra? ¿Cuál es el papel de los intelectuales y qué visión tiene la sociedad de ellos? A todas estas preguntas responde David Jiménez Torres en su último libro, 'La palabra ambigua', en el que hace un viaje a través de la vida y la obra de los intelectuales a lo largo de la historia.

Jiménez habla en su libro de cómo se ha percibido a los intelectuales españoles que, dice, en contadas ocasiones han tenido puestos de relevancia política. "Azaña y Negrín son la excepción. Ortega, Unamuno y de Maeztu fueron simples diputados", explica el escritor, que defiende que a los intelectuales siempre "se les ha criticado tanto por implicarse demasiado como por no implicarse".

También compara la corriente intelectual española y europea con la francesa, cuna histórica de estos pensadores. "Hemos interiorizado la idea de que el intelectual español es inferior en comparación con los de otros países, especialmente Francia. Pero Francia no es la norma, es la excepción. En Alemania, Italia y Reino Unido también creen que no han tenido intelectuales", explica.

Jiménez reflexiona en la entrevista sobre el papel de las mujeres intelectuales y defiende que a la palabra intelectual siempre ha tenido un sentido negativo cuando se proyectaba sobre mujeres. "Hasta los años 80, 90 y 2000 no empezamos a ver a mujeres hablar de sí mismas como intelectuales, dando a entender que ser intelectual y la idea de la feminidad no están, para nada, peleados".

Destaca, además, dos momentos de la historia de nuestro país en los que se han alcanzado los picos de discusión pública sobre los intelectuales. El primero al final de la dictadura de Primo de Rivera y el inicio de la II República; y el segundo en los últimos años del franquismo y la transición. "No es casualidad que estos dos picos de discusión pública sobre los intelectuales coincidan con momentos de gran cambio político. Podemos señalar que en esos momentos históricos mucha gente pensaba que los intelectuales tenían algún papel que desempeñar en determinar la dirección en que se iba a encaminar la sociedad española".