Bartleby es el enigmático protagonista del relato de Herman Melville, 'Bartleby, el escribiente' (1853), un trabajador que responde a toda petición laboral con la frase: "Preferiría no hacerlo". Ahora, el escritor Daniel Gascón analiza y traslada este concepto a la sociedad actual en su nuevo libro 'Los nuevos Bartleby. Crónica de un cansancio colectivo'.
"Quizá podríamos ser casi todos ahora mismo", asegura Gascón, para quien la figura de Bartleby es más que un recuerdo literario. El autor relaciona el desinterés de este personaje con fenómenos como la "gran dimisión" en Estados Unidos que llegó tras la pandemia del Covid o el decrecentismo, donde la inacción se defiende como una vía para salvar el planeta.
La oficina como campo de sabotaje
Durante la entrevista, Gascón aborda la vigencia de la burocracia y sus lógicas absurdas, ejemplificadas en el manual de sabotaje de la CIA de 1944, del que el autor rescata algunas instrucciones que hoy muchos reconocerían en sus propias oficinas: pedir más reuniones, ralentizar procesos o fingir no entender una orden.
"Todas las oficinas son así; cuando alguien no encuentra a un saboteador en su empresa, es porque él mismo es el saboteador", bromea.
El "Quijote" de las pantallas
Otro de los asuntos tratados durante el coloquio con Rafa Latorre es el que parece ser un eterno conflicto generacional. El autor lamenta que siempre haya un motivo para criticar a los jóvenes: antes por hedonistas y ahora por pasivas.
"Creo que hay que ser cauteloso, pero que a veces, igual que hay un entusiasmo tremendo cuando llega una tecnología nueva, también la idea esa de que se sobreestiman los efectos negativos", lamenta.

