EN JULIA EN LA ONDA

Víctor García León y Juan Diego Botto sobre la educación pública actual: "Nos encanta la diversidad de ricos, no la de los pobres"

El director y uno de los protagonistas, respectivamente, de la película 'Altas capacidades' reflexionan en Julia en la onda sobre las diferencias de clase, teniendo en cuenta el argumento de la propia película.

Nerea Pardillo

Madrid |

Juan Diego Botto y Victor García León

Víctor García León y Juan Diego Botto son el director y uno de los actores protagonistas de la película 'Altas capacidades', una comedia que trata sobre una familia de clase media aspiracional, un quiero y no puedo, que se plantea que su hijo estudie en un centro privado como motor para relacionarse con otro tipo de clase social.

En la película, los padres utilizan al niño para que les abra puertas hacia una clase social más elevada, "quieren que sea un espejo de lo que ellos no son, que sea un montón de cosas excepto un hijo al que educar", ha explicado Botto, que ha criticado que en la actualidad muchos padres "escurren el bulto". "Digo yo que alguna responsabilidad tendremos en que nuestro hijo sea como es", se ha preguntado.

Lo difícil que es la paternidad y maternidad en la actualidad

No obstante, García León ha lanzado una lanza a favor de los padres, porque a día de hoy es "muy difícil" porque hay que estar a la altura de muchas cosas", por eso, el mero hecho de intentarlo "ya se merece un respeto". Botto en la película interpreta al director del colegio, el típico pijo que vive en una urbanización privada, lleva a sus hijos a un colegio elitista y ve a los demás como objetos para ser útiles a sus intereses. Por eso ha reconocido que le ha costado interpretarlo, aunque ha sido "divertido".

Ambos se conocen desde hace mucho tiempo, porque han trabajado previamente en otros tres proyectos. García León ha definido a Botto como "un cómico superdotado", mientras que Botto le ha definido a él como "lo más parecido a Berlanga y a Azcona que tenemos ahora mismo".

La educación pública actual

Julia Otero entrevistó a Paul McCartney en 1989 y el cantante confesó que llevaba a sus hijos a un colegio público porque en Inglaterra las clases privadas formaban a una clase social alta, pero a él le gustaba "la gente común y corriente". En este sentido, la película también trata de eso, de que "educar no es solo la parte académica", sino que también es "la posibilidad de conocer otros mundos y otras realidades", en palabras de Botto.

Lo que diferencia a una escuela privada de una pública es el dinero, aunque Botto y García León han avisado de que eso también pasa en la pública cada vez más, porque se ha convertido en "una herramienta fabulosa para segregar". "No es racismo lo que nos mueve; nos encanta la diversidad de ricos, no nos gusta la diversidad de pobres", ha lamentado.