Si hay en España una bebida por excelencia esa es la cerveza. Esta llegó a nuestro país incluso antes que los romanos, tal y como ha explicado la divulgadora, historiadora y cocinera Rosa Tovar. La palabra ‘cervecia’ la tomaron los romanos de una palabra íbera y es la única lengua europea que lleva ese nombre. De hecho, en cualquier lugar de Europa, la cerveza tiene otro nombre que nada tiene que ver.
En aquella época, al tratarse de un alimento fermentado, se tomaba en compañía de familiares y amigos, una tradición que perdura hasta nuestros días, sobre todo en el buen tiempo. Los romanos la llamaban "pan líquido", porque al igual que otros alimentos como el queso, el vinagre o las aceitunas también tiene que someterse a ese proceso de fermentación.
Un buen acompañamiento para algunos platos de cocina
La cerveza no solo sirve como bebida refrescante en los días de mucho calor o para compartir con amigos en un bar, sino que es un excelente maridaje para algunos alimentos. Por ejemplo, puede utilizarse en los pucheros, ya que pierde el alcohol o en salsas para carnes o pescados, que le aporta cierta consistencia porque procede de la cebada, dando así a la comida un sabor muy agradable.
Desde Cerveceros España, la entidad que agrupa a los productores de cerveza del país defienden la importancia de esta bebida, no a nivel social, también como dinamizador de la economía, desde la agricultura hasta la hostelería y el turismo o la cultura española y el deporte participando en la organización de eventos. Además, está elaborada con ingredientes totalmente naturales y con procesos responsables con el medioambiente.
Un consumo siempre moderado y responsable
Esto va de la mano con el compromiso firme con la sociedad, promoviendo un consumo moderado. Desde Cerveceros España realizan numerosas campañas de concienciación, con especial incidencia en las mujeres embarazadas, jóvenes adultos, los conductores y, por supuesto, hacia los menores, en colaboración las instituciones. Su compromiso es claro y tajante: un consumo moderado y los menores, cero alcohol.
El objetivo es disfrutar de la cerveza, en compañía, con algo de comer y con el estilo de vida típico mediterráneo de la sociedad española. Todo ello sin olvidarse de hacer un consumo responsable y consciente, valorando la calidad por encima de la cantidad y fomentando momentos de convivencia, conversación y bienestar. Se trata de integrar la cerveza como parte de una experiencia social equilibrada, donde prima el disfrute, pero también la moderación.
