Máximo Huerta ha pasado por los micrófonos de Julia en la onda para presentar su última novela, 'Mamá está dormida', la historia de Federico, un hombre de 50 años que deja la vida en la gran ciudad para cuidar de su madre con alzhéimer. A lo largo de la novela tiene que lidiar con dos duelos: el de su madre y el de que su pareja le deja porque no soporta la situación.
"Ahora mi batalla es esa", ha confesado el escritor, debido a que es algo que le toca en primera persona. A pesar de que ha abandonado su vida anterior por cuidar a su madre, algo que le produce estar "cansado hasta el infinito", ha asegurado que está "feliz". "Estoy haciendo lo que quiero y porque yo quiero", ha añadido.
Aun así, solo el arranque de la novela es real; el resto, es ficción. En este contexto ha hablado sobre lo complicado que es acostumbrarse a esa nueva realidad, porque la persona está ahí, pero es como si no lo estuviera. "Tienes que acostumbrarte", ha explicado, al tiempo que ha indicado que no es todo tan bonito como mucha gente lo pinta y que cuando alguien dice que hay que aprovechar el tiempo, lo que dan ganas es "de contestar mal".
La importancia de las mujeres cuidadoras
El papel de los cuidadores es fundamental, pero muy duro. En palabras del escritor, la persona acaba "agotada", porque muchas veces tiene que "jugar con la mentira" y "seguir la corriente" a la persona enferma, porque si no, "acabas estallando".
Las mujeres son y siguen siendo las que ejercen este papel de cuidadoras, pero no solo de sus padres, también de otros familiares. Algo que el escritor ha confirmado en las firmas de libros, donde muchas le han contado resignadas que "había que asumir que tocaba hacerlo, que no había ninguna ayuda y que quejarse era feo". "Eso ha sido invisible en España", ha lamentado.
Asimismo, ha criticado que los cuidados no sean un debate público. A su juicio, considera que es porque "creemos que seremos eternamente jóvenes" y que "no vamos a necesitar a nadie", cuando en realidad "todos vamos a tener que estar en manos de otra persona".
Cabe destacar, tal y como han comentado Julia Otero y el escritor, que la sociedad española ha cambiado mucho, porque ahora las mujeres también trabajan, los pisos son más pequeños...
Un homenaje a las mujeres que no pudieron ser lo que querían
La historia de 'Mamá está dormida' transcurre en Vera de Bidasoa, porque la mujer pasó parte de su juventud en un campamento de la Sección Femenina del Franquismo. "Nuestras abuelas y nuestras madres pensaban que iban a estar en un albergue de muchachas", ha recordado el escritor, cuando en realidad lo que hacían allí era formarlas como madres, hijas o esposas, para "aguantar, porque siempre hay que aguantar".
Por eso, el objetivo de la novela es hacer "un reconocimiento a esas mujeres que no fueron lo que quisieron ser; muchas no soñaron porque no había opciones para soñar", ha lamentado. Máximo ha criticado con dureza que esa generación ha sido invisible para todo el mundo y que "deberían regalarles otra vida" por "todo" lo que han aguantado.
