En Chicago, "si encima eres un cinéfilo, tus ojos ven películas en vez de paisajes". Eso afirma Manuel Charlón, que recuerda que la ciudad tiene dos caras muy diferenciadas: verano e invierno. Durante los meses estivales se puede pasear con temperaturas agradables y algo de viento, mientras que en invierno el frío es intenso. Además, el movimiento constante de sus calles y el transporte forman parte de la experiencia urbana. Una de las maneras de descubrir Chicago es caminar por sus calles mirando hacia los rascacielos. Otra opción es subir a los edificios para contemplar la panorámica urbana. Sin embargo, Charlón recomienda especialmente una tercera forma de explorar Chicago: "es la que más me gustó a mí: verla desde un barco por los canales". El paseo, de algo más de una hora, permite observar la arquitectura, el movimiento de la ciudad y sus puentes. El transporte también ofrece una perspectiva particular: en algunos tramos, el metro circula elevado sobre las calles.

Millennium Park y la arquitectura de Chicago
La arquitectura y los parques son otras de las grandes referencias de la ciudad. En Millennium Park destaca la conocida escultura con forma de alubia, Cloud Gate, del artista Anish Kapoor. Su superficie reflectante la convierte en uno de los lugares más fotografiados del recorrido. Charlón aconseja madrugar para fotografiarla, ya que al mediodía hay mucha gente. Por la noche, las luces de la ciudad también se reflejan en su superficie. Muy cerca se encuentran la fuente creada por el artista español Jaume Plensa, con una gran pantalla en la que aparecen rostros y chorros de agua, y el Jay Pritzker Pavilion, diseñado por Frank Gehry.

Los escenarios de cine y el barrio chino
La Estación Central de Chicago permite revivir películas como Los intocables de Eliot Ness (1987), El golpe y La boda de mi mejor amigo (1997), protagonizada por Julia Roberts. La ruta continúa por Chinatown, donde destacan el arco de bienvenida y el Muro de los Nueve Dragones, una reproducción del mural del siglo XV de Pekín. La visita también permite probar la gastronomía asiática, con platos que pueden ser muy picantes.

La Ruta 66, el barrio italiano y los donuts
Chicago es el punto de inicio de la Ruta 66, señalizada en la ciudad con un letrero que indica su comienzo. Muy cerca se encuentra el Barrio Italiano, en la calle Taylor, conocido también por sus murales. Entre ellos destaca el dedicado a Robin Williams, rodeado de genios azules de la película Aladdin. Y para desayunar, Charlón propone Stan’s Donuts, donde se pueden encontrar donuts de distintos colores.

Navy Pier y el hot dog al estilo Chicago
Este recorrido por la ciudad termina en Navy Pier, un espacio de ocio con noria y atracciones desde el que contemplar el lago Michigan y la ciudad. Allí se puede probar el famoso hot dog al estilo Chicago, preparado con salchicha de ternera, mostaza, salsa verde y cebolla, sin kétchup, acompañado de patatas y bebida.

Para Charlón, la ciudad de Chicago siempre deja ganas de volver. Aunque el invierno se caracteriza por el viento, la nieve y las bajas temperaturas, Manuel considera que también puede tener su encanto.
Escucha el audio completo de este recorrido de Manuel Charlón por Chicago en Onda viajera, el programa de viajes de Onda Cero que se emite los sábados y domingos de 12:00 a 14:00h, presentado por Carles Lamelo.

