EN BUENAS MANOS

Alertan sobre neumonías y bronquiolitis asociadas al vapeo

Se han descrito neumonías lipoideas por el consumo de cigarros electrónicos, una nueva enfermedad conocida como Evali, directamente relacionada con los vapeadores y bronquiolitis obliterante, relacionada con saborizantes como el diacetilo.

Redacción

Madrid | 04.09.2023 10:25

Alertan sobre neumonías y bronquiolitis asociadas al vapeo
Alertan sobre neumonías y bronquiolitis asociadas al vapeo | en buenas manos

El verano, las vacaciones y el tiempo de libre aumentan las ocasiones en las que jóvenes, y no tan jóvenes, quedan y se reúnen en ambientes festivos y de ocio en los que, cada vez más, aparecen elementos como los cigarrillos electrónicos y las pipas de agua o cachimbas, que ya han hecho saltar las alarmas en los servicios de Neumología de los hospitales del grupo Ribera por los problemas de salud asociados.

“Se han descrito neumonías lipoideas por el consumo de cigarros electrónicos, una nueva enfermedad conocida como Evali, directamente relacionada con los vapeadores y bronquiolitis obliterante, relacionada con saborizantes como el diacetilo”, tal y como explica la jefa del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de Torrejón, Soledad Alonso.

Ivis Suárez Lorenzo, responsable de la Unidad de Deshabituación Tabáquica del Hospital Universitario del Vinalopó, explica las similitudes y diferencias entre el cigarrillo electrónico y la pipa de agua, también conocida como cachimba, sisha, argille o hooka.

“El cigarrillo electrónico está compuesto por un cartucho que contiene el e-liquid y que, tras su calentamiento activado con la aspiración, libera el aerosol o vapor; mientras que el funcionamiento de la pipa de agua es similar al de una máquina de cocinar tabaco que, al aspirar por una manguera, hace que una pieza de carbón incandescente colocada en la parte superior caliente el tabaco, mezclado con melaza y aromatizantes, generando el aerosol que se inhala”, asegura.

Este, tal y como destaca la doctora Suárez, “contiene niveles muy elevados de monóxido de carbono, procedentes de la combustión del carbón, cientos de tóxicos conocidos y decenas de carcinógenos humanos, como la nicotina”.