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La Fiscalía pide cuatro años de prisión

La persecución sufrida por la sargento del Seprona por investigar casos de maltrato animal

En Como el Perro y el Gato entrevistamos a Pedro Hernández, portavoz de la Plataforma Justicia para Gloria, que intenta visibilizar el caso de la sargento del Seprona, Gloria Moreno, que ha recibido varios expedientes por "excederse" en su implicación contra el maltrato animal.

La labor que lleva desempeñando la sargento del Seprona, Gloria Moreno, desde su llegada a Lanzarote ha sido aplaudida y reconocida por las asociaciones y amantes de los animales.

Pero dicha lucha le ha causado más problemas que reconocimientos ya que ha recibido varios expedientes sancionadores en pocos meses por "excederse" en su implicación contra el maltrato animal.

En Como el perro y el gato, entrevistamos a Pedro Hernández, portavoz de la Plataforma 'Justicia para Gloria', que explica que el "único delito de Gloria es ser mujer, honesta y extremadamente profesional con la labor del Seprona".

Hernández habla de una "tradición" que cada mes de septiembre llevaba a varios hombres al Archipiélago Chinijo a cazar pardelas y que hizo que la sargento organizase un operativo en el que detuvo a 19 personas de las que once están pendientes de sentarse en el banquillo.

El portavoz denuncia que a partir de ahí, a Gloria Moreno "le han venido sucediendo una serie de acontecimientos", como la apertura de cinco expedientes.

El primero de ellos, leve, por la queja del director del Centro Isla de la Graciosa, que entendió que la sargento no le había tratado con la "consideración debida" al preguntarle por el destino de unos gatos cimarrones que habían sido capturados.

El segundo, también leve, por "haber incentivado" a una ciudadana a poner una queja. El tercero fue grave y se lo abrieron por "tramitar denuncias de maltrato presentadas por protectoras" tras la baja maternal.

La cuarta sanción también fue grave y se la pusieron por "solicitar copia de las declaraciones prestadas por testigos en otros expedientes". Mientras, la quinta y última, muy grave, "por una queja del veterinario de la perrera de Arrecife cuando la agente investigaba las denuncias por irregularidades que recaían sobre el veterinario".