Los perros establecen vínculos afectivos muy estrechos con las personas con las que conviven. Pero ¿qué ocurre cuando su responsable presta atención a otro animal? ¿Pueden experimentar algo parecido a los celos?
En Como el Perro y el Gato, dirigido y presentado por Carlos Rodríguez en Onda Cero, la especialista en comportamiento canino Ío Almagro analiza esta cuestión a propósito de un nuevo estudio científico.
¿Cómo se manifiestan los posibles celos en los perros?
Muchos responsables reconocen situaciones en las que sus perros intentan colocarse entre ellos y otro animal, reclaman caricias o muestran inquietud cuando dejan de recibir atención.
Son comportamientos que pueden recordarnos a los celos humanos, pero no necesariamente tienen una única explicación.
Un perro puede interponerse para buscar contacto, porque ha aprendido que así consigue atención o como respuesta a una situación que le genera inseguridad.
Por eso, observar el contexto resulta fundamental antes de atribuir una emoción concreta a su comportamiento.
¿Qué dice la ciencia sobre los celos caninos?
El estudio de las emociones animales plantea importantes desafíos. A diferencia de las personas, los perros no pueden explicarnos verbalmente qué están sintiendo.
Los investigadores deben analizar sus respuestas conductuales ante distintas situaciones y estudiar si existen patrones compatibles con determinadas emociones.
En el caso de los celos, una de las grandes preguntas es si los perros reaccionan ante la posibilidad de perder la atención de una figura de referencia o si sus conductas responden a otros mecanismos.
¿Estamos humanizando las emociones de nuestros perros?
Reconocer que los animales tienen emociones no significa que debamos interpretar todas sus reacciones de la misma manera que interpretaríamos las de una persona.
Los perros poseen sus propias formas de comunicación y sus comportamientos pueden depender de factores como el aprendizaje, las experiencias previas, el entorno o la relación con otros animales.
Por eso, es importante distinguir entre lo que observamos y la explicación que atribuimos a esa conducta.
Comprender sus emociones para mejorar la convivencia
¿Qué debemos hacer si nuestro perro se muestra inquieto cuando acariciamos a otro? ¿Es conveniente prestarle atención en ese momento? ¿Cómo podemos ayudarle a gestionar mejor estas situaciones?
Ío Almagro aborda estas preguntas en su sección de educación canina de Como el Perro y el Gato, donde reflexiona sobre la importancia de comprender el comportamiento de los perros sin caer en interpretaciones simplistas.

