CAFÉ

No tomes el café así en verano: un barista revela el error más común

¿Eres de los que en verano no puede renunciar al café? Entonces, hay algo que deberías saber antes de echarle hielo a tu taza.

ondacero.es

Madrid |

Café Molido
Café Molido | Imagen de Elias Shariff Falla Mardini en Pixabay

Cuando las temperaturas suben, lo primero que muchos hacen es dejar de lado el café caliente y optar por su versión fría. Y claro, la manera más sencilla y extendida es añadir unos cubitos de hielo al café recién hecho. El problema es que, según los expertos, ese gesto tan común arruina la bebida desde el primer segundo.

En un video publicado en Instagram por la marca de café valenciana Ikore Kofi, un barista advierte: "Tardé más de 10 años en saber esto sobre el café, pero ahora te lo voy a enseñar en menos de un minuto". Y lo que enseña es claro, no pongamos hielo al café caliente. ¿La razón? El choque térmico rompe por completo su sabor original.

¿Qué pasa cuando le echas hielo al café?

Aunque el café con hielo puede parecer la solución refrescante ideal, lo que ocurre en realidad es una distorsión completa del perfil aromático. "Rompes el equilibrio de temperatura y lo que consigues es que el sabor se distorsione y deja un sabor plano", explica el barista. Además, añade que al derretirse el hielo, lo que obtenemos no es café frío, sino agua teñida de café. "Te queda una bebida aguada, sin gracia".

La lógica detrás es sencilla. El café caliente, al mezclarse con el hielo, sufre una dilución tan brusca que se pierden sus notas más intensas y complejas, quedando solo un recuerdo vago de lo que podría haber sido una buena taza.

Entonces, ¿Cómo se debería tomar el café frío?

La alternativa más profesional se llama cold brew. No es simplemente un café frío, sino uno preparado de forma específica para serlo. Consiste en dejar el café molido en infusión con agua fría durante varias horas. "Se extrae durante horas y conseguimos sacar los azúcares naturales del café, consiguiendo un equilibrio y un sabor muy brillante", asegura el experto.

Esta técnica no solo preserva el carácter del café, sino que ofrece un perfil más dulce y suave, sin la acidez que a veces acompaña al café caliente.

El café también tiene su verano, pero con matices

No hay por qué renunciar al café en los meses más calurosos, pero sí es conveniente cambiar el enfoque. El café no es una bebida cualquiera: su sabor depende de muchos factores, y la temperatura es uno clave. Optar por el cold brew o preparaciones similares permite seguir disfrutándolo sin comprometer su esencia.