INCENDIOS

Sanidad publica su primera guía de consejos ante incendios forestales: recomienda usar mascarillas FFP2/N95

El Ministerio ha publicado la primera guía específica sobre los riesgos sanitarios asociados a estos episodios, así como evidencias, datos y riesgos que producen los incendios y el humo.

Nerea Pardillo | Agencias

Madrid |

Foto de archivo de un helicóptero actuando durante un incendio
Foto de archivo de un helicóptero actuando durante un incendio | EFE/ Jesús Diges

El Ministerio de Sanidad ha publicado su primera guía de recomendaciones sanitarias ante incendios forestales, la primera específica sobre los riesgos sanitarios asociados a estos episodios que reúne pautas de prevención y actuación. El ministerio pone el foco en las partículas PM2,5, una de las principales amenazas para la salud por su capacidad de penetración en el organismo y su toxicidad.

Por ello, una de las recomendaciones es que, si se produce un incendio, hay que usar mascarillas FFP2 o N95, así como permanecer en el interior de la vivienda, si es seguro, con las ventanas cerradas. El Ministerio recuerda que estas partículas son especialmente tóxicas, más incluso que otras fuentes contaminantes, como el tráfico rodado.

De hecho, estas partículas están relacionadas con un aumento de la mortalidad general del 0,7 % y del 1,3 % de las enfermedades respiratorias. Pero el humo no solo tiene relación con este tipo de enfermedades, también provoca otros riesgos para el organismo.

Sistema nervioso, niños y embarazo

El humo tiene capacidad de influir en el sistema nervioso porque las partículas más pequeñas son capaces de llegar al tejido cerebral y afectar a la salud neurológica. Con el paso del tiempo, la capacidad de concentración y la atención de los adultos se ven afectadas.

También es muy peligroso que una mujer embarazada se exponga al humo de un incendio, ya que existen evidencias "consolidadas" en relación con el aumento de partos prematuros y bebés de bajo peso al nacer.

La guía también pone el foco en la combinación entre humo y temperaturas extremas, una situación que incrementa el riesgo de erupciones cutáneas por calor, síncopes por deshidratación y golpe de calor. Este último constituye una urgencia médica grave, caracterizada por temperatura corporal superior a 40ºC, alteraciones neurológicas y riesgo elevado de daño multiorgánico.

En relación con los niños, es importante ofrecer acompañamiento si se detectan cambios en su conducta o rendimiento escolar, facilitar recursos para procesar la experiencia vivida de forma saludable y buscar apoyo profesional si el malestar persiste.

Todos los consejos y recomendaciones ante incendios forestales

La guía ofrece pautas de protección, primeros auxilios y cómo actuar frente a las quemaduras:

- Mantener la calma, evitando situaciones de miedo y pánico.

- Permanecer en interiores si es seguro y evitar abrir ventanas o ventilar directamente con aire exterior, así como actividades que deterioren la calidad del aire interior, como fumar o utilizar aspiradoras.

- Limpiar las cenizas con paños húmedos, evitando barrer para impedir la resuspensión de partículas.

- Evitar permanecer en zonas al aire libre o acercarse al área del incendio, especialmente a menos de 300 metros.

- Reducir la actividad física, tanto en exteriores como en interiores.

- Beber abundante agua y evitar alcohol y cafeína.

- Reducir los viajes innecesarios. De hacerlo, usar las luces del vehículo durante el día.

- Usar mascarillas FFP2/N95 cuando esté indicado: las quirúrgicas y los pañuelos no protegen del humo.

- Mantenerse siempre informado de fuentes oficiales y seguir las recomendaciones de las autoridades.

- Nunca aplicar hielo, aceites, pomadas caseras ni pasta de dientes sobre quemaduras; sobre las leves, hay que echar agua fría corriente entre 20 y 30 minutos y, en las graves, no se debe retirar la ropa adherida a la piel, sino cubrir la zona con paños limpios y secos.

- Una vez extinguido el incendio, debe evitarse ventilar espacios cerrados hasta recibir indicaciones de las autoridades competentes.

- Los alimentos no envasados que han estado en contacto directo con el humo o las cenizas no deben consumirse.

- Antes de abrir los productos sellados, deben limpiarse con agua potable o segura.

- Consultar de forma habitual el Índice de Calidad del Aire (ICA) y las webs específicas de las comunidades para tomar decisiones informadas sobre ventilación del hogar o la actividad física.