Alrededor de 35.500 personas se presentaron a los exámenes de acceso de médico interno residente (MIR) este año, con plaza "únicamente" para 12.366 afortunados. En la cima de esas personas aprobadas está Elena Bianca Ciobanu, que ha colocado su resultado en la cúspide de las listas provisionales. Una nota récord de 119,37 que supone la mejor nota histórica del examen en cuanto a respuestas netas se refiere, 188. Esto corresponde a la puntuación final resultante de restar los errores a los aciertos (aciertos - errores/3), siendo la métrica clave para determinar el número de orden, la cual será difícil de superar.
Tan difícil lo ve el resto de candidatos que los rumores de copia se han multiplicado desde que se conoció la puntuación final, despertando los celos e incredulidad hacia la nueva médico. En varias entrevistas, Ciobanu ha asegurado que su participación en el MIR ha sido "transparente y no hay nada irregular".
Elena Bianca Ciobanu, un caso 'rara avis'
Ciobanu, graduada en Medicina por la Universitat Rovira i Virgili (URV) en Reus, no cumple con el perfil habitual de la opositora a médico. Comenzó sus estudios de Medicina en 2018, cuando tenía ya más de 30 años, y compaginó la carrera con su trabajo y otras responsabilidades personales. En varias declaraciones ha explicado que nunca fue "una estudiante excepcional", sino que fue su disciplina, constancia y años de preparación específica para el MIR lo que le permitió alcanzar esta posición privilegiada.
Su resultado ha generado debate entre parte del colectivo de aspirantes y profesionales. Ciobanu ha defendido públicamente que su alta nota es fruto de años de esfuerzo, rechazando tajantemente las acusaciones de irregularidades y diciendo que el MIR puede y debe auditarse si alguien tiene dudas sobre la transparencia de la prueba. "Han hablado hasta de que he utilizado gafas con IA. No lo he hecho. ¡Ni siquiera salí del aula durante el examen!", explicaba en una entrevista a El Mundo.
Las sospechas han surgido tras conocerse la nota media de su expediente. Al observar cuántas personas del top 100 del MIR tenían un expediente académico de 7,5 puntos o menos, se encuentran apenas cinco personas. Solo ella ha sido la número 1, y eso que tenía la nota más baja, un 6,7.

