EN POR FIN

Lo que debes saber antes de viajar con tu mascota cuando te vas de vacaciones: "Mucha gente no tiene ni idea"

El veterinario Carlos Rodríguez ha explicado en Por fin qué hacer y qué no cuando e viaja con mascotas en coche, avión o barco.

Nerea Pardillo

Madrid |

Un perro asomado a la ventanilla de un coche (Unsplash)

Con la llegada de la Semana Santa, muchas personas viajan fuera de su residencia habitual aprovechando los días libres. En este sentido, hay que prestar especial atención a las mascotas. Al igual que para los humanos hay recomendaciones -parar cada dos horas, uso obligatorio del cinturón, no conducir bajo los efectos del alcohol...-, para los animales también.

Tal y como ha lamentado el veterinario Carlos Rodríguez en Por fin "mucha gente no tiene ni idea" y coloca a los animales en el coche de cualquier manera. Sin embargo, no todo vale y la Dirección General de Tráfico (DGT) también marca unas pautas a seguir para transportar a las mascotas de la mejor forma posible.

Qué hacer y qué no si viajamos en coche

Lo más importante es que el animal no interactúe con los pasajeros ni, por supuesto, con el conductor, para evitar distracciones. "Tienen que ir absolutamente seguros e independientes", ha explicado el veterinario, así que en el caso de los perros grandes hay que usar unos arneses que se enganchan al cinturón de seguridad de los asientos traseros.

¿Y los perros más pequeños, como un chihuahua? También pueden llevar un arnés, pero es "ridículo", porque es como si llevaras atado un muñeco, ha comparado Rodríguez. En este caso, la mejor solución es llevarlos un transportín, al igual que para los gatos. Aunque no hay que colocarlo "donde nos apetezca", sino en el hueco reservado para poner las piernas, detrás del asiento del copiloto.

¿Esto significa que la ley prohíbe llevar a los perros en el maletero? "No", ha respondido con rotundidad el veterinario, pero no todo sirve. Los perros pueden ir en el maletero, siempre y cuando sea abierto, es decir, cuando se vea el resto del coche. Pero en este caso, el perro también tiene que llevar su arnés y debe ir separado por una reja "específica y homologada, no una que hagas tú con punto de cruz".

Durante los viajes en coche, Carlos Rodríguez también ha comentado que para evitar que se mareen y vomiten, es preferible que los animales no coman desde dos o tres horas antes de empezar el viaje. Además, aunque creamos que el perro no se cansa porque va tumbado, nada más lejos de la realidad. Hay que aprovechar las paradas cada dos horas para sacarlo y que se mueva, porque "en casa por lo menos tiene espacio para dar una vueltecilla", pero en el coche va parado.

A los perros pequeños o gatos no hace falta sacarlos del transportín, sino que es suficiente con que les dé el aire. El veterinario ha incidido en esta cuestión porque aunque es algo "racional", todos los veranos mueren mascotas por golpes de calor.

¿Y si el viaje es en barco o en avión?

Según Carlos Rodríguez, las cosas han cambiado y cada vez hay más empresas de transporte marítimo "pet-friendly", que permiten sacar al animal de la jaula para que pueda pasear por la cubierta. Así no tiene que ir todo el viaje en barco metido en el espacio sin moverse.

Algo que no pasa en los aviones. En este caso, el animal solo puede ir en la cabina de pasajeros si es muy pequeño, ya que iría en un transportín. Pero el veterinario ha avisado de que solo puede ir uno por cabina, así que los demás tienen que ir en la bodega. Da igual que alguien viaje con más de un perro o gato o que haya varios pasajeros con mascotas; la normativa fija que solo puede ir uno en la cabina de los pasajeros.

Así las cosas, Carlos Rodríguez ha mostrado su desconfianza hacia las bodegas de los aviones, porque es habitual escuchar noticias de animales perdidos en aeropuertos. Además, la bodega de los aviones es un lugar "angustioso" y muy ruidoso, porque está situada cerca de los motores.

Client Challenge

Entonces, ¿hay alguna alternativa si no queda otro remedio que viajar en avión? El veterinario ha recordado que existen empresas especializadas en transporte de animales por carreteras, con furgonetas "perfectamente adaptadas" con aire acondicionado o control veterinario. Además, ha desaconsejado el uso de fármacos para relajar a los animales porque, en muchas ocasiones, pueden provocar el efecto contrario y que el animal se sienta "como en una rave" en lugar de relajado.