Dos días después del accidente ferroviario en Urda (Toledo) que ha dejado ya 69 muertos y cientos de heridos, siguen las preguntas sobre qué fue lo que sucedió en el centro de control de Atocha para que se diera orden al AVE de reanudar el viaje a "marcha normal".
Sindicatos, maquinistas y expertos ferroviarios han subrayado que, antes de extraer conclusiones sobre el accidente, hay que saber qué veía el controlador en las pantallas en el momento de dar la orden, al tiempo que han alertado de la fatiga laboral y la presión a la que están sometidos.
Puente dice que los operarios llevaban solo dos horas trabajando el día del accidente
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha dicho durante la rueda de prensa ante los medios que los centros de control de Adif han pasado de 1.008 empleados en 2016 a 1.772 en la actualidad, lo que supone un incremento del 60%. En el centro de Atocha, en concreto, no le parece "correcto" decir que esté "infradotado". En todo caso, dice que sería "debatible" el que necesite más gente: "Hemos incrementado la plantilla dedicada al control y regulación en España. En este centro, en 2012 había 70 y hoy, más de 140. Llegamos a un acuerdo con sindicatos tras Adamuz y nos comprometimos a incrementar plantillas de Renfe y Adif".
Asimismo, ha dicho que la mañana del accidente, el centro de control de Adif operaba en circunstancias de "absoluta normalidad" y con 16 controladores en la sala.
Y, sobre el operario, ha dicho que estaba "adecuadamente formado", tiene 48 años y llevaba a cargo del sector en el que se produjo el accidente desde febrero de este año, por lo que conocía el sector. "Estos son los datos que puedo aportar", ha dicho el ministro.
Respecto a los comentarios que se están haciendo sobre la fatiga laboral de los trabajadores, Puente ha dicho que, en el momento en el que se produjo el accidente, todo el equipo llevaba dos horas trabajando y que, además, los trenes estaban completamente detenidos, por lo que, el sistema "había eliminado cualquier situación de riesgo".
Los sindicatos denuncian fatiga laboral y presión para que los trenes lleguen a tiempo
Pero, según apunta Vicente Almenar, maquinista de Renfe en UGT, hay mucha presión porque los trenes están llegando tarde y se está tratando de aligerar para que lleguen a tiempo. Almenar ha incidido en la presión de trabajo y la fatiga laboral que sufren y que han denunciado desde hace años.
Por su parte, el Sindicato del Sector Federal Ferroviario de la CGT (SFF-CGT) ha pedido analizar la organización del trabajo, la formación, la plantilla y las condiciones en las que se gestiona la circulación. Para el sindicato, reforzar la seguridad exige actuar sobre el conjunto del sistema: plantillas, formación, mantenimiento, medios, organización del trabajo y coordinación entre todas las personas y empresas que intervienen diariamente en el ferrocarril.
En el caso del personal de circulación, desde el sindicato aseguran que los centros de control son puestos de enorme responsabilidad, donde las decisiones se adoptan en tiempo real y pueden coincidir simultáneamente circulaciones, trabajos en la infraestructura, averías, incidencias y situaciones degradadas.
La seguridad ferroviaria no puede depender "exclusivamente" de la actuación individual
CCOO ha defendido a la plantilla y ha coincidido en que la responsabilidad no es de ninguna persona trabajadora. El sindicato ha reiterado que la seguridad ferroviaria no puede depender exclusivamente de la actuación individual de los profesionales y por ello ha urgido a contar con sistemas de seguridad y mecanismos de protección capaces de prevenir, detectar y corregir posibles errores.
Asimismo, Antonio Tobal, responsable de seguridad de UGT en Adif, ha lamentado que se focalice todo en el error humano y ha indicado que las personas forman parte de este sistema con la ayuda e interacción de las máquinas, pero que los operadores del centro de control son la última barrera de seguridad. Así, ha coincidido en que hay que ver en qué condiciones se ha tomado esa decisión y ha abogado por revisar ciertos procedimientos de formación, factores organizativos y fomentar el entrenamiento del personal para este tipo de situaciones a fin de que tengan mayor habilidad para responder con más seguridad.
Por su parte, César Franco, ingeniero industrial, ha insistido en que hay que saber qué señales se recibieron en el centro de control, si aparecían los dos trenes en el cantón o no se sabía que estaban solapados, y ha agregado que cuando una persona falla, el procedimiento tiene que evitar este desenlace.
Un relevo generacional hecho "de golpe" y "mal"
En Por fin, con Jaime Cantizano, la responsable de circulación ferroviaria y portavoz del Sindicato de Circulación, Raquel Ayllón, aseguró que uno de los principales problemas es la falta de personal en los centros de regulación de la circulación de Adif. Según explicó, el envejecimiento de la plantilla y las jubilaciones concentradas en un periodo de pocos años han dificultado el relevo generacional.
"El relevo generacional se ha hecho de golpe y mal", denunció. Ayllón sostuvo que las incorporaciones no habían sido suficientes para compensar todas las jubilaciones y que los nuevos profesionales accedían a sus puestos con menos experiencia que la que tenían los trabajadores que abandonan la empresa.
La portavoz puso como ejemplo el Centro de Regulación y Control (CRC) de Atocha, donde, anteriormente, se exigía cierta experiencia para acceder debido a la dificultad de las tareas. No obstante, sostuvo que actualmente es posible incorporarse tras completar la formación teórica y las prácticas correspondientes, sin contar necesariamente con una trayectoria previa en otros puestos de circulación.
Seis horas de trabajo efectivo en mesa y dos de formación
Otra de las exigencias del sindicato responde a la necesidad de mejorar las condiciones de trabajo, que pasan por una formación continua y una reducción del tiempo de trabajo. Desde el sindicato apuntan como condición indispensable establecer seis horas de trabajo efectivo en mesa y dedicar otras dos horas a formación.
La medida responde, según detalla, a los constantes cambios en la normativa y en las fichas técnicas, especialmente en las líneas de alta velocidad. Las modificaciones relacionadas con los trabajos que se realizan en las infraestructuras y las condiciones de circulación requieren que los profesionales estén permanentemente actualizados: "Se debería hacer una formación continua, no que te pongan simplemente esa ficha técnica al lado de donde tienes que trabajar y, cuando tengas un minuto de tu tiempo, pues te la des", aseveró Ayllón.
Asimismo, la portavoz recordó que los responsables de circulación trabajaban en turnos de mañana, tarde y noche y que su tarea consistía en regular el movimiento de los trenes en las líneas para las que estaban habilitados. Una labor que exigía conocimientos actualizados, concentración y unas condiciones que permitiesen desarrollar el trabajo con garantías.

