El accidente de tren en Urda deja varias incógnitas sobre la mesa después de que se produjera una concatenación de fallos que han provocado la muerte de, hasta ahora, 69 personas. Y es que todos los focos están situados sobre la responsabilidad de la colisión.
El Ministerio de Transportes, con Óscar Puente a la cabeza, destacó el fallo de los sistemas de control LBZ en la vía como una de las principales causas del choque entre trenes. Sin embargo, durante su comparecencia este miércoles, el ministro apuntó a un error humano que también habría tenido especial relevancia en el suceso.
Según Puente, uno de los trabajadores de ADIF tomó una decisión errónea al emitir una orden de reanudación de la marcha al tren AVE, que posteriormente acabó chocando con los vagones del Iryo detenido.
Un señalamiento de manera directa al controlador de ADIF en Atocha que ha provocado la indignación de Raquel Ayllón, responsable de circulación ferroviaria y portavoz del Sindicato de Circulación. En declaraciones para Por Fin, la portavoz destaca la "precipitación" del Gobierno al responsabilizar al trabajador cuando realmente se produjeron otros fallos.
"Antes que nada falló la seguridad, el sistema de seguridad del cual nosotros tenemos que amparar siempre y que tiene que funcionar y que creo que todo el mundo estará de acuerdo con nosotros si decimos que la seguridad de los trenes no puede depender de una persona", asegura Ayllón.
La seguridad de los trenes no puede depender de una persona
El sindicato apunta a la falta de personal
Uno de los principales problemas que achaca la portavoz sindical es la falta de personal en los centros de regulación de circulación de Adif. Según explica, el envejecimiento de la plantilla y las jubilaciones concentradas en un periodo de pocos años han dificultado el relevo generacional.
"El relevo generacional se ha hecho de golpe y mal", denuncia. Ayllón sostiene que las incorporaciones no han sido suficientes para compensar todas las jubilaciones y que los nuevos profesionales acceden a sus puestos con menos experiencia que la que tenían los trabajadores que abandonan la empresa.
La portavoz ha puesto como ejemplo el Centro de Regulación y Control (CRC) de Atocha, donde, según subraya, anteriormente se exigía cierta experiencia para acceder debido a la dificultad de las tareas. No obstante, sostiene que actualmente es posible incorporarse tras completar la formación teórica y las prácticas correspondientes, sin contar necesariamente con una trayectoria previa en otros puestos de circulación.
Ayllón defiende que el relevo de los profesionales más veteranos debería haberse realizado de forma escalonada, de manera que pudieran transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones antes de jubilarse.
Menos horas de trabajo efectivo
Otra de las exigencias del sindicato responde a la necesidad de mejorar las condiciones de trabajo, que pasan por una formación continua y una reducción del tiempo de trabajo. Desde el sindicato apuntan como condición indispensable establecer seis horas de trabajo efectivo en mesa y dedicar otras dos horas a formación.
La medida responde, según detalla, a los constantes cambios en la normativa y en las fichas técnicas, especialmente en las líneas de alta velocidad. Las modificaciones relacionadas con los trabajos que se realizan en las infraestructuras y las condiciones de circulación requieren que los profesionales estén permanentemente actualizados.
"Se debería hacer una formación continua, no que te pongan simplemente esa ficha técnica al lado de donde tienes que trabajar y, cuando tengas un minuto de tu tiempo, pues te la des" asevera.
Asimismo, la portavoz recuerda que los responsables de circulación trabajan en turnos de mañana, tarde y noche y que su tarea consiste en regular el movimiento de los trenes en las líneas para las que están habilitados. Una labor que exige conocimientos actualizados, concentración y unas condiciones que permitan desarrollar el trabajo con garantías.
Críticas a la filtración de audios
En medio de la confusión y las incógnitas sobre el accidente, la portavoz ha denunciado la filtración de los audios entre el controlador de ADIF y los dos maquinistas. Ayllón rechaza que estas conversaciones se hagan públicas mientras se investiga el siniestro y anuncia que su sindicato volverá a denunciar este tipo de filtraciones, como asegura que ya hizo tras el accidente de Adamuz.
"Son conversaciones que no deberían salir del ámbito de Adif y menos precisamente para este momento, para que se lleve a cabo la investigación", afirma. La portavoz considera que estas comunicaciones deben servir para esclarecer lo ocurrido y no convertirse en material difundido públicamente antes de que se conozca el contexto completo.
Además, advierte de que los fragmentos publicados no permiten reconstruir por sí solos lo sucedido en el centro de control. "Nadie sabe lo que estaba viendo el responsable de circulación, nadie sabe lo que era la conversación entera, nadie sabe nada", señala.
Por otro lado, Ayllón insiste en que, sin conocer la conversación completa, las circunstancias que rodearon la actuación del profesional y lo que ocurría en la sala de control, no se puede disponer de una visión global de los hechos.
La portavoz del Sindicato de Circulación solicita así que se esclarezcan las causas del accidente de Urda antes de atribuir responsabilidades individuales y reclama que se tengan en cuenta tanto el funcionamiento de los sistemas de seguridad como los problemas de personal, experiencia y formación que, según denuncia, afectan a los centros de regulación ferroviaria.
Los sindicatos exigen la dimisión de Puente
Tras el señalamiento del ministro de Transportes al trabajador de ADIF, los principales sindicatos ferroviarios han pedido la dimisión de Óscar Puente. CCOO considera que Puente ha culpabilizado a los trabajadores antes de conocer todas las circunstancias del siniestro y le acusa de poner "en la picota al eslabón más débil de la cadena" cuando la investigación todavía no ha concluido.
Asimismo, desde CSIF se han sumado a la petición de dimisión por haber utilizado de manera vergonzosa al responsable de circulación de Adif como "chivo expiatorio" en lugar de asumir sus propias responsabilidades.
Respecto a la difusión y filtración de audios, los sindicatos tildan de "infamia", considerando vergonzosa una filtración alarmante que debería estar custodiada y que se produce para extraer conclusiones antes de que se hayan completado las investigaciones.

