JULIA EN LA ONDA

Las palabras de un viudo del accidente de Urda culpando al "capitalismo con prisas" centran el debate en Julia en la onda: "La lógica de ganar dinero afecta a cómo se aplican las cosas"

Ignasi Guardans, Carolina Bescansa y Julio Lleonart reflexionan sobre las causas profundas que hay detrás del accidente ferroviario de Urda, que ya ha causado, al menos, 69 fallecidos y decenas de heridos.

Última hora del accidente de tren en Urda, en directo: La Guardia Civil reanuda los trabajos en la zona cero

Los maquinistas piden impedir que se pueda reanudar la circulación con marcha normal cuando falle el LZB

ondacero.es

Madrid |

Varios pasajeros caminan por un andén junto a un AVE en la Estación de Atocha de Madrid este jueves.

Este viernes se hizo viral el vídeo de un hombre que había perdido a su mujer en el accidente ferroviario de Urda (Toledo) y que, en declaraciones a los medios de comunicación, decía que los muertos del siniestro eran "de toda la sociedad" y del "capitalismo con prisas" en el que vivíamos: "Acordaos de cuando teníamos a los niños en las minas arrastrándose, cogiendo carbón. Pues ahora lo que tenemos son capitalistas que quieren el dinero más rápido que nunca, a la mayor velocidad posible".

Causas mucho más complejas y profundas que un "error humano"

Las declaraciones del hombre han centrado el tiempo del Gabinete para cafeteros de Julia en la onda en el que Ignasi Guardans, Carolina Bescansa y Julio Lleonart han reflexionado sobre un accidente cuyas causas son mucho más complejas y complicadas que el hecho de atribuírselo a un error humano.

"Un fallo sistémico e intenso"

Según Ignasi Guardans, cuando hay un accidente de esta envergadura, "hay dos niveles" a la hora de reaccionar a él: uno de dolor y otro de rabia. El dolor de todas las personas que han perdido a un ser querido y la rabia y el enfado que siente él cuando "alguien se atreve a calificar lo que ha pasado como un fallo humano, como si fuera un despiste de una tarde en lugar de ser un fallo sistémico, profundo e intenso".

La presión para que los trenes lleguen a tiempo

Julio Lleonart pone el foco en la entrada de las empresas privadas al sector ferroviario español, que duplicó el número de frecuencias de trenes y, por tanto, la carga de trabajo de los profesionales del sector: "Nos quejamos muchísimo como usuarios por los retrasos. Vamos con prisas, metemos una presión espectacular; hay 50.000 quejas sobre los trenes que no llegan a tiempo y sobre que hay que esperar. Montamos unos pollos espectaculares en las estaciones cuando los trenes no están llegando a la velocidad que deberían y todo esto tiene un coste y una responsabilidad".

Esto coincide con las denuncias que los sindicatos ferroviarios hacían en las últimas horas sobre la fatiga laboral de los trabajadores y la presión para que los trenes llegasen a tiempo. Según apuntaba este viernes Vicente Almenar, maquinista de Renfe de UGT, existe mucha presión porque los trenes están llegando tarde y se está tratando de aligerar para que lleguen a tiempo. Además, se quejaban de la fatiga laboral que tenía que soportar el personal de circulación. Desde el sindicato aseguraban que los centros de control son puestos de gran responsabilidad, donde las decisiones se adoptan en tiempo real y pueden coincidir simultáneamente circulaciones, trabajos en la infraestructura, averías, incidencias y situaciones degradadas.

El problema del mantenimiento

Guardans, sin embargo, considera que el foco no debería estar puesto en la propia liberalización, porque esta "ha sido muy positiva para mucha gente porque ha permitido bajar los precios y acceder al tren, o reducir la huella de carbono al bajar el consumo de avión". El foco debería estar en que una mayor frecuencia de trenes implica una mayor inversión y un mayor mantenimiento. "Y como el mantenimiento no tiene día de inauguración y no luce para las elecciones, no da una nueva satisfacción. Luce muy poco. Y ese es el problema grave que tiene que ver con qué está pasando con estas vías, con ese sistema de alarma y con la propia gestión en Atocha", explica.

"La conversación pública está envenenada"

Por su parte, Carolina Bescansa critica que ahora se esté centrando el debate en una cuestión que se lleva denunciando años desde la sociedad civil y grupos de trabajadores, algo que demuestra que la conversación pública está "envenenada". "La situación es tan dramática que una cuestión como esta, que es algo que llevan planteando desde Adif, Renfe, distintas compañías de ferrocarriles, sindicatos, personas afectadas [...]. La conversación pública está en España tan envenenada que solo se puedan abordar ahora cuestiones que están sobre la mesa desde hace años y que vienen causando problemas cotidianos a millones de personas".

Y aunque insiste en que no se sabe qué es lo que ha pasado ni por qué, sí es cierto que hay una "intensificación de la carga de trabajo que puede tener que ver, como hipótesis, con lo que ha ocurrido": "Sabemos que se ha duplicado la carga de trabajo".