En el mundo, actualmente hay entre seis y ocho millones de personas con Síndrome de Down; en España, en concreto, alrededor de 34.000. En el Día Mundial de esta enfermedad reclaman más inclusión y que dejen de infantilizarlos. Es el caso de Cristina, una mujer de 40 años que padece esta enfermedad y que ha contado en Julia en la onda, cómo es su día a día.
"Voy por la calle y la gente me sonríe y me molesta, porque si realmente no conoces a esa persona, no tienes por qué hacerlo", ha lamentado. La sociedad tiende a infantilizar a estas personas y las trata como niños pequeños, con frases como "Ay, qué guapa eres" o "Qué sonrisa más bonita tienes".
Por eso, Cristina pide igualdad, porque ellos son "como cualquier ser humano". Por ejemplo, ha comparado el trato que recibe su hermano y el que recibe ella. Empezando porque él se cree el mayor, "cuando la mayor soy yo", ha enfatizado. Si él se queda solo en casa no pasa nada, pero si es ella, a sus padres les da miedo.
Todos me dieron la espalda, nadie quería jugar conmigo
"Mis padres lo temen, por si la lío", ha comentado entre risas, al tiempo que ha explicado que lo que hace en casa cuando se queda sola es "fregar los platos, tirar la basura, las cosas que me gustan... Como cualquier ser humano".
En el colegio, ha recordado que al principio todo fue bien, pero que una compañera lo cambió todo. Esta persona empezó a decirles al resto que Cristina era diferente. "Todos me dieron la espalda, nadie quería jugar conmigo", ha lamentado. ¿Lo peor? La situación duró años y años porque nadie en el centro hizo nada.
Otro tema que ha criticado Cristina es la excesiva protección que ejercen los padres, por ejemplo, en el tema amoroso. Cuando ella tuvo su primera cita, la acompañaron, porque tenían miedo; una situación que al resto de personas no les pasa. De hecho, los oyentes se han mostrado escandalizados cuando la propia Cristina les ha preguntado qué harían en esa situación: "Cambio la cita de día", ha asegurado una mujer.
Los padres se preocupan en exceso, provocando una "sobreprotección"
Aunque los padres lo hacen "con su mejor voluntad", en palabras de Agustín Matía, presidente de Down España, el efecto que consiguen es el contrario, una "sobreprotección, hacer daño". "La inclusión no habla de eso, habla de participación activa en igualdad", ha explicado.
Según los datos de personas con Síndrome de Down trabajadoras, el 10% trabajan en entornos no protegidos. La cifra se duplica cuando se trata de entornos protegidos, alrededor del 20%. Cristina trabaja en la Asociación Down España, donde coge el teléfono, encuaderna... También salió en algunos capítulos de las series 'Farmacia de guardia' o 'La que se avecina'.
