La Comunidad de Madrid ampliará el próximo curso escolar a diez centros educativos públicos el programa pionero ROBIC, que utiliza la robótica social asistencial y la Inteligencia Artificial (IA) como herramientas de apoyo en colegios con aulas para alumnos con necesidades especiales.
Se trata de una iniciativa que refuerza la atención temprana de alumnos con Trastorno del Espectro Autista (TEA), retraso madurativo, limitaciones en su capacidad motora, cognitiva o relacional, alteraciones del neurodesarrollo o secuelas derivadas de un daño cerebral.
Este programa proporciona a docentes y terapeutas una herramienta adicional con la que adaptar las actividades a las necesidades personalizadas de cada menor y favorecer su aprendizaje, si bien todas las decisiones educativas siguen dependiendo directamente de estos profesionales.
En estas sesiones, los estudiantes interactúan con un robot humanoide que incorpora cámaras 3D y sensores para interpretar la respuesta del menor y adaptar las actividades en tiempo real. La IA ayuda a seleccionar los ejercicios más adecuados dentro del catálogo del programa con el objetivo de reforzar aspectos como la comunicación, la expresión oral y corporal, la psicomotricidad o el autoconocimiento.
Durante las sesiones, se recoge información utilizada única y exclusivamente para adaptar las tareas educativas a cada alumno, cumpliendo estrictamente con la normativa de protección de datos.
Las conclusiones del proyecto piloto
Este proyecto piloto se ha desarrollado durante ocho meses en el Colegio Gaudem de la capital, un centro especializado en la atención al alumnado con necesidades educativas especiales, y en él han participado 30 menores de entre cuatro y diez años.
La evaluación ha arrojado resultados muy positivos: aumenta el interés, la participación y la motivación; mejora la comprensión de las instrucciones, y favorece un clima de aprendizaje más tranquilo y colaborativo, tanto en sesiones individuales como grupales.
El resultado más evidente se observó en la experiencia de una niña con TEA de este centro que, pese a sus importantes dificultades en el habla, comenzó a mostrar habilidades comunicativas tras entablar contacto con el robot.
El profesorado destacó asimismo la facilidad de integración de la herramienta en el aula y la capacidad de personalizar el aprendizaje sin incrementar la carga de trabajo de los profesionales. Por su parte, las familias valoran positivamente la iniciativa al percibir un mayor bienestar y entusiasmo en sus hijos durante las sesiones.
Extensión a nueve colegios públicos de la región
Tras estos resultados, el programa ROBIC se extenderá a otros nueve centros públicos de la región: Inmaculada Concepción (Madrid), Duque de Ahumada (Valdemoro), Miguel Hernández (Colmenar Viejo), Peñalara (Collado Villalba), Iker Casillas (Torrejón de Ardoz), Perú (Carabanchel), Maestra Trinidad García (Fuenlabrada), El Olivar (Rivas-Vaciamadrid) y Profesor Tierno Galván (Alcobendas).
Esta ampliación consolida la estrategia de la Comunidad de Madrid en el uso de la tecnología para ofrecer una atención cada vez más personalizada y adaptada a las necesidades de cada estudiante, incorporando la innovación como un complemento al trabajo que realizan diariamente docentes y terapeutas.

