LOTERIA

Un jubilado encuentra un décimo de lotería en un bolsillo y resulta estar premiado con 24 millones

Se dio cuenta cuando apenas faltaban unas horas para que expirara el plazo de cobro.

Tomás Sanjuán

Madrid |

Un jubilado encuentra un décimo de lotería en un bolsillo y resulta estar premiado con 24 millones
Un jubilado encuentra un décimo de lotería en un bolsillo y resulta estar premiado con 24 millones | Jesús Hellín / Europa Press

Lo que para muchos sería un sueño improbable, para Jimmie Smith se convirtió en una increíble realidad, este jubilado de 68 años encontró, en un bolsillo, un billete de lotería premiado con 24 millones de dólares cuando apenas faltaban unas horas para que expirara el plazo de cobro.

Smith, antiguo guardia de seguridad y residente en Nueva Jersey, tenía la costumbre de comprar décimos sin comprobarlos. Fue casi por casualidad que decidió revisar algunos de los viejos boletos guardados en casa tras ver un anuncio en televisión que alertaba sobre un gran premio aún sin reclamar. Buscando entre sus pertenencias, encontró el décimo ganador en el bolsillo de una camisa que ya casi no usaba.

El boleto de la New York Lotto había sido adquirido el 25 de mayo de 2016, pero Smith no se dio cuenta del premio hasta casi un año después. “Siempre pensaba que ya los revisaría con calma”, confesó. Afortunadamente, logró localizar el ticket justo a tiempo y se dirigió a las autoridades correspondientes para reclamar su premio, evitando por muy poco perder una fortuna.

El afortunado ganador optó por recibir el dinero en pagos anuales durante 26 años y, desde entonces, ha preferido mantenerse alejado del foco mediático.

¿Qué hubiera pasado en España?

De haber ocurrido este hallazgo en España, Smith habría contado con menos margen. Según Loterías y Apuestas del Estado, los premios deben reclamarse en un plazo máximo de 90 días tras el sorteo. Es decir, una distracción similar aquí podría haber resultado en la pérdida total del dinero.

Para evitar olvidos, se recomienda guardarlos siempre en un lugar seguro, establecer recordatorios en el móvil y revisar bolsillos y carteras con frecuencia.

Porque, como demostró este jubilado, la suerte puede estar más cerca de lo que uno cree.