CRIMEN

Irini Murtzuku, la joven griega que confesó el asesinato de cuatro bebés, incluidas sus dos hijas y su hermana menor

Las autoridades investigan su posible implicación en más muertes mientras el escándalo destapa fallos forenses y reabre el debate sobre la protección infantil en Grecia.

Samuel de la Fuente

Madrid |

Coche de Policía griega
Coche de Policía griega | Agencias

Con solo 25 años, Irini Murtzuku se ha convertido en el centro de uno de los casos criminales más escalofriantes en la historia reciente de Grecia. Arrestada el pasado 7 de julio, compareció ante la Fiscalía de Patras con un chaleco antibalas y la cabeza agachada. Poco después, confesó haber asesinado a cuatro bebés, entre ellos, sus dos hijas biológicas y su hermana pequeña y haber intentado asfixiar a su expareja sentimental.

Ahora, la justicia griega investiga si está implicada en la muerte de al menos otros dos menores, incluido un bebé fallecido en agosto de 2024.

Una cadena de muertes infantiles que pasó desapercibida durante años

El historial de Murtzuku se remonta a 2014, cuando con solo 14 años mató a su hermana de 18 meses. Años después, en 2016, falleció un bebé que estaba a su cuidado, aunque la justicia no abrió causa por tratarse de una menor y no encontrar pruebas concluyentes. En febrero de 2021 murió otro lactante de seis meses, atribuyéndose el caso a causas naturales.

"Me desconectaba y luego no recordaba nada", dijo durante su declaración ante la policía, donde intentó justificar sus crímenes alegando trastornos mentales derivados de fuertes discusiones familiares. En relación con el asesinato de su hermana, reconoció que aún recuerda "ese sonido extraño que hizo antes de morir".

La bebé que sobrevivió a varios intentos... hasta que no pudo más

Uno de los episodios más impactantes fue la muerte de su hija menor, María Federica, de apenas dos meses. Según el informe policial, Murtzuku intentó asfixiarla en al menos cuatro ocasiones. La primera, el 14 de septiembre de 2023, fue frustrada por la llegada inesperada de su madre.

Las otras tres, los días 7, 9 y 12 de octubre, ocurrieron dentro del hospital, pero el personal médico logró impedir el desenlace. Sin embargo, el 17 de octubre, en la misma habitación del centro pediátrico de Patras, la pequeña murió por hipoxia tras una última agresión.

Negligencias médicas

Aunque todos los menores fallecieron bajo el cuidado de Irini, los informes forenses iniciales atribuían las muertes a enfermedades como neumonitis o crisis epilépticas. Solo nuevas autopsias, solicitadas a raíz de la investigación policial, confirmaron que se trataba de homicidios por asfixia.

Estas revelaciones han destapado graves fallos en el sistema forense griego, particularmente en Patras, donde también se firmaron informes erróneos en el caso de Roula Pispirigu la madre condenada por el asesinato de sus tres hijas. La presión social ha obligado al gobierno heleno a suspender temporalmente el servicio de medicina forense de la ciudad y a implementar nuevas medidas para evitar que tragedias así se repitan.

Una presencia constante en los platos

Pese al horror que se iba destapando, Irini Murtzuku se mantuvo activa en medios de comunicación, defendiendo su inocencia y culpando a fuerzas externas de lo ocurrido. "Estaba poseída por los demonios", llegó a declarar durante su detención, negando los crímenes antes de acabar confesándolos dos días después. Sus múltiples contradicciones ante cámaras y su comportamiento errático contribuyeron a que la policía comenzara a ver un patrón común en cada muerte.

Otra muerte en el punto de mira

La investigación sigue abierta. La policía griega intenta esclarecer si también estuvo implicada en la muerte de Panayotis, un bebé de 15 meses fallecido en agosto de 2024, cuando se encontraba al cuidado de la acusada. Aunque ella niega cualquier vinculación, la cercanía de los hechos y el historial de muertes en su entorno ha hecho que se redoblen los esfuerzos para esclarecer este último caso.