Irene Montero se ha referido a la dimisión del ya exdirector adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, y en concreto a la situación de la denunciante y las presiones para tratar de silenciarla.
"Me parece ahora mismo muy importante la protección de la víctima y encontrar a toda la estructura que, por lo que se relata en la denuncia, ha tratado de silenciarla y de presionarla y de coaccionar para que no denuncie", ha señalado. A su juicio, lo ocurrido es "muy parecido a lo que vimos, por ejemplo, en el caso de Jenni Hermoso".
Montero sostiene que, según lo que "todo parece indicar" el exDAO "intentó silenciarla y le dijo que no denunciase", pero no solo él, también "toda una estructura de mandos policiales que, en lugar de dar protección y de garantizar los derechos de la víctima, como por otra parte mandata la ley, lo que han intentado hacer es proteger al presunto agresor y tratar de imponer el silencio sobre la víctima".
"Es evidente que esa mujer está desprotegida"
La eurodiputada de Podemos considera que el debate no puede limitarse a la dimisión. A su entender, la clave está en si la agente contó con respaldo institucional desde el primer momento.
"Es evidente que si ella está poniendo una denuncia en la que dice que se le ha tratado de presionar para comprar su silencio, es evidente que esa mujer está desprotegida si no hay una institución de la que forma parte, como es la Policía Nacional, que le ha ofrecido todos los recursos a su disposición en tanto víctima de violencia sexual", ha afirmado. Y ha recordado que, según la legislación española, para activar esos recursos "no hace falta ni siquiera presentar una denuncia".
En su intervención, ha insistido en que el problema no se reduce a la presunta agresión sexual, sino a lo que define como "toda la estructura de silencio que se monta para garantizar la impunidad de los hombres con poder", algo que, según ha dicho, se repite "una y otra vez".
Críticas a medios por la exposición de la víctima
Montero también ha cargado contra lo que considera una exposición indebida de la denunciante en algunos medios de comunicación. "En el momento en el que esto se hace público, hay determinados satélites y determinadas personas, desde los medios de comunicación, que lo que están haciendo es castigar a esta mujer y ponerla en riesgo, prácticamente revelando su identidad", ha denunciado.
En este sentido, ha advertido que ofrecer datos como sus últimos destinos profesionales o el punto violeta al que acudió supone "prácticamente revelar la identidad de la víctima" y la coloca en "un gravísimo riesgo, no solamente ahora, sino para el resto de su vida y de su carrera profesional".

