Las inversiones en el mantenimiento de las infraestructuras ferroviarias se han puesto en el foco tras el accidente de Urda, menos de un año después del de Adamuz.
Diego Sánchez de la Cruz, investigador del Instituto Juan de Mariana, ha advertido en 'La mirada económica' de Onda Cero de una fuerte reducción del gasto en conservación ferroviaria si atendemos al número de viajeros y los kilómetros recorridos.
Según los datos que recoge el informe Todo funciona peor, del que es autor, el gasto en mantenimiento ajustado por viajero y kilómetro ha pasado de unos seis céntimos a apenas dos.
"En conservación, cuando lo ajustamos por número de viajeros y de kilómetros recorridos, pues ha pasado de unos seis céntimos por viajero y kilómetro a unos dos céntimos por viajero y kilómetro. Es decir, es ahora un tercio de lo que era. Se ha reducido en dos tercios", ha explicado durante la entrevista con Ignacio Rodríguez Burgos. La caída que describe equivale aproximadamente a un 67%.
La reducción del gasto por viajero y el crecimiento de la red
El gasto en conservación de la alta velocidad española, medido por viajero y kilómetro recorrido, se ha reducido un 41% entre 2013 y 2024, según el informe Todo funciona peor.
En concreto, el estudio sitúa este indicador en 3,72 céntimos de euro constantes de 2021 en 2013, frente a los 2,21 céntimos de 2024. Entre 2018 y 2024, la reducción fue del 22%.
Sánchez de la Cruz también ha comparado la inversión española en mantenimiento ferroviario con la de otros países europeos. España, según sus cifras, destina unos 45 millones de euros anuales por cada mil kilómetros de red, frente a los 80 millones de la media europea.
"Somos, por ejemplo, el tercer país en el que el gasto en mantenimiento de infraestructuras ferroviarias es más bajo. En Europa solamente hay dos países con peor resultado que nosotros", ha afirmado.
La comparación procede del informe del Instituto Juan de Mariana. Para interpretarla es necesario tener en cuenta las diferencias entre redes ferroviarias, los costes de conservación y los criterios estadísticos empleados por cada país.
El investigador también ha cuestionado que se atribuyan los problemas del ferrocarril a la entrada de nuevos operadores privados. Ha recordado que estas compañías pagan cánones a Adif por utilizar la infraestructura.
"No se trata de que estén circulando más trenes sin que se estén generando más ingresos para el operador de las vías", ha señalado.

