Los bomberos de la Generalitat han dado por estabilizado el incendio de Paüls (Tarragona) que ha afectado a 3.321 hectáreas y ha mantenido confinadas a 18.000 personas de siete localidades distintas. El fuego, que comenzó el lunes a las 12:28 horas ha estado sin control durante dos días debido a las fuertes rachas de viento y a las condiciones orográficas del terreno.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha destacado en un mensaje en X que la estabilización del incendio es "una buena noticia", aunque ha pedido que "no se baje la guardia" y se continúen siguiendo las indicaciones de los responsables de emergencias.
A lo largo de la mañana se había levantado el confinamiento en seis de los siete municipios. Ahora, en todos se ha dado la orden de levantarlo, aunque en Paüls es "flexible", ya que pueden salir de sus casas, pero no abandonar el pueblo, ya que la única carretera por la que pueden salir es la que están utilizando los servicios de emergencias.
El incendio, que ayer causó heridas leves a cuatro personas y provocó un golpe de calor a un bombero, ha afectado al menos a seis edificaciones, tres casas y ocho vehículos en los municipios de Xerta, Aldover y Paüls, según la Generalitat.
Aún así, tal y como ha informado el jefe de intervención de los Bomberos, Joan Rovira, la fase de estabilización es "muy básica", ya que no está ni controlado "ni mucho menos" extinguido, por lo que todavía tienen "mucho trabajo por delante".
Rovira ha detallado que los Bomberos mantienen su amplio dispositivo en la zona -un centenar de dotaciones terrestres y 17 aéreas- para acabar de fijar el perímetro y consolidar la estabilización.
De cara a la tarde tienen cierta "intranquilidad" el paso de una tormenta prevista para las 17:00 horas, porque no se sabe si será con agua o seca, que podría desestabilizar parte del terreno. No obstante, los Bomberos cuentan ahora con un gran aliado meteorológico, ya que en la zona hay niveles de humedad elevados, lo que ayuda en las labores de extinción.

