El arrestado quedaba en bares o parques de Leganés con las víctimas y las convencía para ir hasta su domicilio y así conocer al niño al que tenían que cuidar.
Según la Policía Nacional, en la región se habían producido casos similares, siempre con el mismo método y desde un mismo método y desde un mismo teléfono con prefijo de Pakistán. La investigación continúa abierta para intentar localizar a otras posibles víctimas que todavía no han denunciado.
