El calor extremo y las condiciones meteorológicas han provocado que el verano de 2025 ya registre varios incendios. El que más preocupa es el de Paüls (Tarragona) que ya ha arrasado más de 3.300 hectáreas y ha obligado durante horas a confinar a siete municipios (un total de 18.000 personas). Todavía no ha sido extinguido y los bomberos recomiendan precaución.
Si bien, aunque el número de hectáreas de este incendio queda lejos en comparación con los grandes incendios que han arrasado nuestro país. El mayo incendio en la historia de España ocurrió en 2004 en las provincias de Huelva y Sevilla. Afectó a la zona de las Minas de Riotinto y arrasó con casi 30.000 hectáreas. Una auténtica catástrofe de la que todavía 21 años después la propia naturaleza y algunos de los pueblos más afectados como Berrocal siguen recuperándose.
En 2021 se quemó Cortes de Pallás, en Valencia. Allí, ardieron 28.879 hectáreas y los dos trabajadores que lo provocaron fueron condenados a 10 meses de cárcel. Ese día estaba declarado el nivel 3 de preemergencia de incendios que conlleva la prohibición de utilizar aparatos de soldadura o derivados. Estos trabajadores se valieron de una radial para instalar unas placas solares.
En Valencia, pero en 1979, también ocurrió otro de los peores incendios desde que hay registros. Se produjo en la localidad de Ayora donde ardieron 28.310 hectáreas a causa de una tormenta seca. Duró una semana y en algunos puntos la cabecera del fuego alcanzó los 20 kilómetros de longitud.
También cabe recordar dos incendios bastante recientes de los que todavía son visibles sus consecuencias. Se trata de los que ocurrieron en Zamora en 2022 en Losacio y en la Sierra de la Culebra, respectivamente. El primero se llevó por delante un total de 28.813 hectáreas, mientras que el segundo quemó 26.702. Además, cuatro personas murieron a causa de estos fuegos.
En 2022 también ocurrió otro de gran magnitud en Castellón. Un total de 18.000 hectáreas en la localidad de Bejís fueron calcinadas. El origen fue un rayo y la voracidad de las llamas provocó que los habitantes de este pueblo y del vecino Torás fueran evacuados.
En 2021 fue Ávila, en concreto el pueblo de Navalacruz, el que sufrió las consecuencias de las llamas. Fue provocado por un coche averiado en la cuneta de la carretera N-502 y más de 1.000 vecinos fueron evacuados.
En la década de los 90, el año 1994 fue el peor desde que hay registros. En Valencia hubo dos incendios de gran magnitud, uno de 25.430 hectáreas en la localidad de Millares y otro de 24.084 en la zona de Requena. También Murcia se vio azotada por las llamas ese año, con un incendio en Moratalla que quemó casi 26.000 hectáreas.

