Un juez ha decretado prisión para dos personas por haber alojado en un garaje a inmigrantes que accedieron a Ceuta a finales de julio, a los que cobraban hasta 900 euros por ocupar este espacio.
Prisión para uno de los implicados
Fuentes judiciales aseguran en declaraciones a la agencia EFE que el juez ha decretado prisión para un ciudadano ceutí por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y otro de amenazas, por lo que ha sido condenado a nueve y seis meses, respectivamente.
El segundo implicado, un marroquí con residencia legal en España, ha sido condenado por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y se ha acordado sustituir la pena de cárcel por la expulsión de España durante 5 años.
Los inmigrantes pagaban hasta 900 euros
El arresto se produjo tras una investigación sobre un garaje situado en la avenida de los Reyes Católicos de Ceuta, cuyos propietarios aprovechaban la situación de vulnerabilidad de los inmigrantes para ofrecerles alojamiento.
Las plazas de garaje de uno de los edificios de la zona eran utilizadas para dar cobijo a estos inmigrantes y la investigación ha sido llevada a cabo por los agentes de la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF) de Ceuta conjuntamente con la UCRIF Central en el marco de la llamada operación Senen.
Los propios vecinos alertaron de la presencia continuada de migrantes en estos garajes, cuyas plazas estaban cerradas, determinando los agentes que había una actividad organizada de alojamiento y favorecimiento de la inmigración irregular.
Los migrantes llegaron a pagar hasta 900 euros cada uno para permanecer ocultos en estos espacios. El operativo policial permitió la localización de ocho migrantes, entre ellos dos mujeres, si bien se sabe que en el lugar llegaron a convivir una veintena de personas. Algunos de los migrantes explicaron a los policías que permanecían allí ocultos a la espera de ser trasladados a la península.

