En un pequeño pueblo de apenas seis habitantes, la plaza se convierte por unas horas en estudio fotográfico al aire libre. Allí llegan Eli Garmendia y Carlos Pericás con su autocaravana, La Bitxa, convertida en hogar, taller y galería ambulante, para retratar a quienes viven o regresan a localidades de menos de 500 habitantes. “La aventura empezó en el 2017, cuando estábamos un poco cansados de nuestra vida en Barcelona. Decidimos invertir todos nuestros ahorros en comprarnos esta autocaravana del año 82”, ha explicado Garmendia en ‘En la onda’.
Entre bromas, nervios, charlas y miradas a cámara, los vecinos van pasando ante un fondo gris para formar parte de Retrato nómada, un proyecto que busca poner rostro a esos lugares que resisten en la llamada España despoblada. “Normalmente los vecinos nos reciben sorprendidos. Luego ya cuando les explicamos el trasfondo que tiene el proyecto lo agradecen. Se genera un vínculo bonito y de agradecimiento mutuo”, ha indicado la fotógrafa.
Cada imagen, en blanco y negro, recoge algo más que un gesto; guarda una forma de vivir, una pertenencia y la voluntad de que estos pueblos no desaparezcan también del recuerdo. “Esperemos que el archivo pueda ser un lugar al que acudir para investigar y para conocer la España rural de esta época y sobre todo a sus personas”, ha reflexionado Garmendia.
