En esta nueva realidad en la que parece que todo vale con tal de ganar visualizaciones, los influencers hacen cualquier cosa por mantener la atención de sus seguidores. Sin embargo, hay ocasiones en las que las consecuencias pueden ser fatales. Es el caso de la influencer gastronómica de Filipinas Emma Amit, que ha muerto tras comer un cangrejo venenoso conocido como 'el cangrejo del diablo'.
En tan solo dos días, esta influencer de 51 años murió por los efectos del veneno en su organismo. También murió una amiga suya que comió con ella este animal. A pesar de que fueron trasladadas de urgencia al hospital, no lograron sobrevivir.
Grabó el momento en el que se lo comía
Este animal contiene unas neurotoxinas muy potentes, en concreto saxitoxina y tetrodotoxina, las mismas que contiene, por ejemplo, el pez globo. Las personas afectadas por ellas sienten un hormigueo en los dedos y los labios acompañado de parálisis progresiva y dificultad respiratoria.
Además, algo curioso en este animal, es que no produce su propio veneno, sino que lo acumula gracias a lo que come. El cangrejo diablo se alimenta de microorganismos y bacterias presentes en el arrecife en el que se cría, las cuales se acumulan en su caparazón y su cuerpo. Es un mecanismo de defensa contra sus depredadores.
La influencer grabó el momento de recolección en su casa en Puerto Princesa Palawan, el momento de cocinado y cómo se comía el cangrejo que le llevó a la muerte.
Otros animales y plantas venenosas
El cangrejo del diablo no es el único animal o planta que si no se cocina bien puede provocar la muerte, tal y como ha comentado Silvia Casasola en La Rosa de los vientos. Por ejemplo, el pez globo, que es muy típico en la gastronomía japonesa, también genera estas mismas toxinas para defenderse. Para poder comerlo, hay que eliminar las partes de su cuerpo que tienen esas toxinas.
La yuca, una planta que en los últimos tiempos ha ganado popularidad. En concreto, la yuca amarga, que es venenosa porque contiene unos compuestos llamados glucósidos cianogénicos, que liberan cianuro de hidrógeno y que la planta utiliza como defensa.
Para poder comerla es necesario pelarla, dejarla en remojo, fermentarla, secarla y cocinar bien la raíz. Si no se siguen correctamente estos pasos, las personas que la coman pueden experimentar cefalea, vómitos y neuropatías crónicas.
En España también hay alimentos que pueden provocar consecuencias fatales para la salud. Es el caso de la amanta faloides, un tipo de seta que puede confundirse con otras que sí son comestibles y provocar la muerte. Destruye el hígado y, tras un falso período de mejoría, ocasiona un fallo hepático fulminante.
Por último, en Groenlandia existe un tiburón conocido como 'tiburón de Groenlandia', cuya carne fresca es muy tóxica y solo se puede consumir si se deja fermentar durante muchos meses y después se seca. Este animal contiene compuestos tóxicos como óxido de trimetilamina y urea y el proceso para neutralizarlos lo inventaron los vikingos y se conoce como 'hákarl'.
