EN EL COLEGIO INVISIBLE

Atapuerca revela el asesinato más antiguo de la historia: "Con el primer golpe ya estaba muerto"

El periodista José Gregorio González detalla en El colegio invisible todo lo que se conoce del crimen más primitivo conocido hasta el momento.

Aurora Molina

Madrid |

Fue hace 430.000 años y ha sido calificado como el primer asesinato conocido de la historia. "No se sabe si era hombre o mujer y se estima que tendría unos 20 años", detalla el periodista José Gregorio González en El colegio invisible.

El periodista pone voz a esta historia apasionante y descubierta en Atapuerca (Burgos) tras el hallazgo de un cráneo perteneciente a un Homo antecessor. "Se recompuso a partir de 52 fragmentos de hueso, presenta dos fracturas en el frontal muy próximas la una a la otra, producto de sendos y potentes golpes", afirma González al respecto. Según apunta, se desconoce si "fue una descarga de rabia", pero lo que sí es cierto es que "los investigadores afirman que con el primer golpe ya estaba muerto".

Lo que se sabe

A pesar de las incógnitas que aún existen, ya se conocen varios datos sobre este valioso hallazgo: "El sujeto estaba de frente y no mostró defensa", afirma González. Aunque eso sí, se debate si "estaba sujeto e inmovilizado o estaba dormido y le dieron con algo muy contundente y puntiagudo".

Aun así y dejando de lado el modus operandi, lo que es evidente es que mucho antes de la civilización ya se daba lo que actualmente se conoce como asesinato. "Nos está demostrando que hace 430.000 años, en un linaje bastante previo al de los sapiens, ya se cometió un crimen con elementos prototípicos de lo que identificamos como asesinato". Así lo demuestran los golpes, la brutalidad y la inmovilización de la víctima: "Apunta a una intencionalidad".

¿Somos violentos por naturaleza?

Dejando al margen el fascinante hallazgo, a los investigadores y también a la propia sociedad les surge una pregunta: ¿la violencia se hereda o se adquiere? Esta cuestión va ligada, de cierta forma, al concepto de 'el buen salvaje'. Este defendía que los males como la codicia o la violencia son producto de la civilización. Sin embargo, tras el descubrimiento de Atapuerca, esta hipótesis no queda del todo definida.

De acuerdo con González, en este punto "se trata de tocar las teclas adecuadas para desencadenar los procesos que llevan a cometer un crimen". En el caso de la prehistoria, en un pasado muy remoto, lo habitual es pensar en "crímenes vinculados con la supervivencia en un escenario darwinista en el que quien sobrevive es el que mejor se adapta y ese no siempre es el más fuerte".