En la tertulia del programa Más de Uno de Onda Cero, el periodista Rubén Amón analizó la preocupación social generada por el crucero afectado por casos de hantavirus. Actualmente, este crucero se encuentra pendiente de destino tras permanecer a la deriva en aguas del Atlántico. Frente al mensaje del director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, de que España no corre peligro ante este virus, el periodista advirtió que la opinión pública ha reaccionado con desconfianza y se ha establecido además un paralelismo al recordar las declaraciones que el médico realizó al comienzo del coronavirus.
Cabe recordar que este brote de hantavirus, procedente de un crucero de Argentina, mantiene en alerta a las autoridades sanitarias tras confirmarse tres fallecimientos y la presencia de diez pasajeros españoles a bordo, además de seis afectados por una enfermedad respiratoria. Pese a que el virus se transmite por el contacto con roedores y el contagio entre personas es poco frecuente, el Ministerio de Sanidad español mantiene un contacto directo con la OMS para verificar si el foco está en alguna de las excursiones organizadas por el crucero o dentro de la propia embarcación. Por su parte, Fernando Simón ha insistido en que, si los casos sintomáticos son evacuados, el resto de viajeros "no son un riesgo" y que el peligro de contagio es "muy improbable".
El mensaje que despierta el fantasma de la COVID-19
Durante la tertulia del programa de Carlos Alsina en Onda Cero, Rubén Amón ha señalado que, más allá del riesgo sanitario, a todos "se nos han revuelto las entrañas y la memoria" por las declaraciones de Fernando Simón. Además, Amón criticó la falta de coordinación entre administraciones, ya que, por ejemplo, Fernando Clavijo, el presidente del Gobierno de Canarias, ha manifestado "desamparo" por parte del Gobierno central. Un hecho que, según Rubén Amón, hace que proliferen las "fake news y los bulos" en lo que respecta al Gobierno.
Rubén Amón concluyó su intervención diciendo que, más allá de la "catástrofe planetaria y el riesgo sanitario real", existe una "psicosis general" provocada por la forma en la que se gestiona la crisis, ya que la imagen de un barco a la deriva con pasajeros afectados reúne todos los elementos de un "dramón".

