Dormir bien se ha convertido en una prioridad para muchas personas, pero también en una fuente de preocupación. La proliferación de relojes inteligentes y aplicaciones que analizan el descanso ha dado lugar a un fenómeno que preocupa a los especialistas: la ortosomnia, un trastorno caracterizado por la obsesión por controlar la calidad del sueño.
Así lo ha explicado el doctor Eduard Estivill, uno de los mayores expertos españoles en medicina del sueño, durante una entrevista en Por Fin de Onda Cero, donde ha advertido de que este problema es cada vez más frecuente entre los jóvenes.
Qué es la ortosomnia y por qué preocupa a los especialistas
Estivill define la ortosomnia como "la obsesión por controlar el sueño" y asegura que afecta especialmente a quienes monitorizan cada noche su descanso con dispositivos electrónicos.
"Esto les pasa a muchos jóvenes que se ponen los relojes para controlar los minutos que han dormido. Es una pequeña enfermedad obsesiva que les puede dar lugar a dormir peor", explica el especialista.
Según el médico, el problema aparece cuando la información que ofrecen estos dispositivos termina condicionando a la persona. Si el reloj indica que se ha dormido poco o que no se ha alcanzado suficiente sueño profundo, muchos usuarios comienzan el día preocupados, aunque realmente se encuentren descansados.
Los relojes inteligentes pueden aumentar la ansiedad
Para Estivill, estos dispositivos pueden convertirse en un arma de doble filo cuando generan una preocupación constante por alcanzar unas cifras concretas de descanso.
"A lo mejor el reloj te dice por la mañana que has dormido solo tres horas en sueño REM y tú piensas: 'Uy, uy...'. Eso genera obsesión y preocupación, aunque durante el día estés perfectamente", señala.
De hecho, el experto lanza una reflexión significativa: "Estos aparatos los llevan básicamente los inquietos, los que duermen mal y los obsesivos. Los que duermen bien no se ponen relojes para saber si han dormido bien o no".
Dormir bien no depende de una aplicación
Durante la entrevista, Estivill también advierte del impacto que tienen las redes sociales sobre los hábitos de descanso. A su juicio, muchas recomendaciones que circulan por internet terminan alimentando esta obsesión.
"Hay cosas que tienen una cierta parte de verdad, pero en el fondo son ideas para gente que quiere ganar dinero vendiendo determinados productos", afirma, poniendo como ejemplo algunos accesorios que se presentan como imprescindibles para dormir mejor.
El especialista recuerda que la mejor manera de saber si el descanso ha sido suficiente no es mirar una pantalla, sino observar cómo responde el cuerpo durante el día. Si una persona mantiene la energía, el buen humor y la capacidad de concentración, probablemente ha dormido lo necesario, aunque un reloj inteligente diga lo contrario.
Para Estivill, convertir el sueño en una competición o en un dato que hay que controlar al milímetro puede acabar provocando precisamente el efecto contrario: dificultar el descanso y aumentar la ansiedad.
