ORIENTE MEDIO

Tensión entre Estados Unidos e Irán: nuevas sanciones, despliegue militar y reunión nuclear en Viena

La inquietud sobre un posible ataque estadounidense contra la República Islámica aumentó en las últimas horas pese a que ambas partes mantienen abierta la vía diplomática.

R.G.

Madrid |

Donald Trump en una foto de archivo
Donald Trump en una foto de archivo | Europa Press

La tensión entre Estados Unidos e Irán ha vuelto a escalar en las últimas horas en un clima de creciente incertidumbre internacional, marcado por advertencias diplomáticas, movimientos militares en Oriente Medio y nuevas sanciones políticas de Washington contra Teherán. Todo a escasos días de una nueva ronda de negociaciones nucleares prevista para el próximo lunes en Viena.

La inquietud sobre un posible ataque estadounidense contra la República Islámica aumentó a lo largo de la jornada de este viernes, pese a que ambas partes mantienen abierta la vía diplomática tras la tercera ronda de contactos celebrada el jueves en Ginebra. En ese encuentro, representantes de Washington y Teherán constataron ciertos avances, aunque reconocieron que persisten diferencias sustanciales.

El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, aseguró que las posturas "se han acercado", pero admitió que aún existen desacuerdos relevantes. La próxima cita tendrá lugar en Viena, sede del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), encargado de la supervisión del programa nuclear iraní.

Sin embargo, el presidente estadounidense, Donald Trump, declaró desde la Casa Blanca que su Gobierno no está satisfecho con el desarrollo de las conversaciones. Aunque afirmó que no ha tomado una "decisión final" sobre un eventual ataque, insistió en queIrán "no puede tener armas nucleares" y anunció nuevas conversaciones adicionales sin ofrecer detalles.

En las negociaciones indirectas desarrolladas a lo largo de 2026, Washington exige que Irán detenga el enriquecimiento de uranio y limite el alcance de sus misiles balísticos, demandas que Teherán rechaza. Las autoridades iraníes condicionan cualquier restricción adicional de su programa atómico al levantamiento de las sanciones económicas.

El secretario general de la ONU, António Guterres, instó a ambas partes a mantener la vía diplomática y reclamó una verificación "plena y exhaustiva" por parte del OIEA. El organismo internacional recordó que desde los ataques de Israel y Estados Unidos a instalaciones nucleares iraníes en junio de 2025 no recibe acceso ni información completa sobre los aspectos más sensibles del programa.

Advertencias internacionales y salida de ciudadanos

La tensión política tuvo un reflejo inmediato en el terreno diplomático. A lo largo del viernes, varios países recomendaron a sus ciudadanos abandonar Irán o evitar viajes a la región, en un goteo constante de avisos oficiales.

Estados Unidos, que no cuenta con embajada en Irán, autorizó la salida de personal no esencial y familiares desde territorio israelí. El Reino Unido retiró a su personal diplomático de Irán, mientras que China instó a sus ciudadanos a abandonar el país lo antes posible y reforzar sus medidas de seguridad.

Italia pidió a sus nacionales salir de Irán y desaconsejó viajar a Irak y Líbano. Francia recomendó no desplazarse a Israel, Jerusalén y Cisjordania. Alemania y Finlandia emitieron avisos similares respecto a Israel y los territorios palestinos. España, por su parte, ya había desaconsejado viajar a Israel el pasado 3 de febrero ante la "situación de inestabilidad regional".

Despliegue militar y nueva designación contra Teherán

La escalada diplomática coincide con un notable refuerzo militar estadounidense en la región. El portaviones USS Gerald R. Ford, considerado el más grande del mundo, llegó a las inmediaciones de la costa israelí como parte del mayor despliegue naval de Estados Unidos en Oriente Medio desde la invasión de Irak en 2003. Se suma al USS Abraham Lincoln, presente en el Golfo Pérsico desde principios de enero, ambos acompañados por sus respectivos grupos de combate y respaldados por decenas de aviones y aeronaves de reabastecimiento.

En este contexto de tensión, Washington anunció además la inclusión de Irán en una nueva lista de países que cometen detenciones arbitrarias. La designación convierte a la República Islámica en el primer "Estado patrocinador de detenciones injustas", categoría creada por Trump mediante una orden ejecutiva firmada el pasado septiembre.

Marco Rubio justificó la medida al exigir la liberación de todos los estadounidenses detenidos en Irán y acusó al régimen iraní de utilizar a ciudadanos extranjeros como herramienta de presión política. Recordó además la toma de rehenes en la embajada estadounidense en Teherán en 1979 y advirtió de que, si continúan estas prácticas, Estados Unidos podría invalidar los pasaportes estadounidenses para viajar a Irán o hacer escala en ese país.

Mientras se suceden las advertencias diplomáticas, las amenazas cruzadas y los movimientos militares, la reunión prevista para el lunes en Viena se presenta como un punto crítico para determinar si la vía diplomática logra imponerse o si la crisis entra en una nueva fase de confrontación abierta.