ELECCIONES SUECIA

Suecia abre la puerta a un Gobierno socialdemócrata tras una ajustada victoria electoral

Los socialdemócratas de Magdalena Andersson se imponen en unas elecciones de infarto, mientras la ultraderecha de Demócratas de Suecia pierde terreno por primera vez en años y la formación del próximo Ejecutivo se complica.

ondacero.es

Madrid |

Magdalena Andersson en el PES Election Congress en 2024
Magdalena Andersson en el PES Election Congress en 2024 | Alessandra Carli / Zuma Press / Europa Press

La noche electoral sueca ha dejado una imagen poco habitual para un país acostumbrado a la estabilidad política: una mayoría parlamentaria que cabe en un solo diputado. La oposición de centroizquierda ha logrado situarse por delante del bloque conservador, pero la distancia es tan estrecha que el resultado no despeja todavía quién tendrá las riendas del país.

El recuento apunta a un cambio de ciclo. El Partido Socialdemócrata vuelve a ser la fuerza más votada y su líder, Magdalena Andersson, podría regresar al puesto de primera ministra. Sin embargo, el avance de su bloque no se traduce automáticamente en un Gobierno fácil de construir. Las alianzas y los acuerdos poselectorales serán tan importantes como el resultado de las urnas.

La oposición se impone por la mínima

El Partido Socialdemócrata sueco (S) ha encabezado las elecciones legislativas celebradas este domingo, con alrededor del 28% de los votos. El bloque de centroizquierda que lidera Andersson alcanza los 175 escaños, frente a los 174 que suman las fuerzas que respaldan al primer ministro conservador saliente, Ulf Kristersson, según los resultados preliminares difundidos durante la noche electoral.

La cifra es especialmente relevante porque el Parlamento sueco cuenta con 349 diputados y la mayoría absoluta se sitúa en 175. En otras palabras, la oposición queda a un solo asiento de la frontera que permite controlar la Cámara.

Los datos recogidos por El País con aproximadamente el 94% de los distritos escrutados sitúan a los socialdemócratas en torno al 28% de los sufragios y confirman la ventaja mínima de la centroizquierda. La Vanguardia también informa de una proyección de 175 escaños para el bloque opositor frente a 174 para el gubernamental.

La Autoridad Electoral sueca deberá completar el recuento antes de que pueda darse por cerrado el reparto definitivo. La diferencia es tan pequeña que el voto pendiente podría ser determinante para confirmar la mayoría.

El regreso de Magdalena Andersson, condicionado por sus aliados

Andersson, que ya dirigió el Ejecutivo sueco entre 2021 y 2022, tiene ahora la oportunidad de volver al poder. Su partido mantiene el liderazgo electoral histórico, pero necesitará asegurar el respaldo de otras formaciones para gobernar.

La composición del bloque opositor explica por qué el resultado no puede interpretarse como una victoria socialdemócrata en solitario. El Partido de la Izquierda, el Partido del Centro y el Partido Verde son piezas esenciales del avance de la centroizquierda.

El Partido Socialdemócrata obtiene 99 escaños y se mantiene como la fuerza más votada, aunque pierde ocho diputados respecto a los anteriores comicios. La Izquierda alcanza los 29 representantes con el 8,2% de los votos, mientras que el Centro suma 25 escaños tras conseguir el 7,1% de las papeletas. Los Verdes, por su parte, logran 22 diputados con el 6,1% de los apoyos.

La Izquierda y los Verdes son las formaciones que más crecen dentro de la oposición, mientras que los socialdemócratas retroceden con respecto a las elecciones anteriores. Esta combinación da a Andersson una posición privilegiada para negociar, pero también la obliga a gestionar las diferencias ideológicas de su propio bloque.

La ultraderecha pierde fuerza tras años de crecimiento

Uno de los grandes titulares de la jornada está en el resultado de Demócratas de Suecia (SD). La formación ultraderechista ha dejado atrás la tendencia ascendente que venía protagonizando en los últimos años y pierde representación parlamentaria.

El partido obtiene alrededor del 17,6% de los votos y se queda con 62 escaños, once menos que en la anterior convocatoria, según la distribución recogida en el teletipo. La caída le hace perder peso dentro del bloque conservador y supone un revés para una fuerza que se había consolidado como actor decisivo de la política nacional.

Los resultados preliminares coinciden en señalar el retroceso de Demócratas de Suecia, que deja de ser la segunda fuerza política en el Parlamento en favor del Partido Moderado.

El Partido Moderado mantiene el liderazgo de la derecha

El partido del primer ministro saliente, el Partido Moderado (M), mejora ligeramente sus resultados y obtiene en torno al 19,9% de los votos, con 71 escaños en la distribución provisional del teletipo.

Los otros dos socios del Ejecutivo, los Demócratas Cristianos y los Liberales, también consiguen avanzar en número de diputados. Los primeros reciben el 6,2% de los votos y alcanzan los 22 escaños, mientras que los Liberales suman 19 representantes con el 5,4% de los sufragios.

Los Liberales habían afrontado una campaña complicada por el riesgo de no superar el umbral electoral. Su permanencia en el Parlamento permite al bloque conservador mantener una base parlamentaria relevante, aunque insuficiente para superar a la oposición en la proyección actual.

El bloque de derechas queda así a las puertas de conservar el poder, pero su futuro dependerá de si consigue recomponer una mayoría suficiente o si el recuento termina dando una ventaja más clara a la oposición.

¿Qué supone la victoria de la izquierda para Suecia?

El resultado puede tener consecuencias importantes en la política interna y en el rumbo europeo del país. No se trata solo de un relevo de primer ministro: está en juego la orientación de Suecia en asuntos como el Estado del bienestar, la inmigración, la seguridad y la relación entre los partidos tradicionales y la ultraderecha.