GROENLANDIA TRUMP

El primer ministro de Groenlandia desafía la presión de Trump: "Groenlandia no será parte de los Estados Unidos"

Jens-Frederik Nielsen rechaza las aspiraciones de Washington sobre el territorio ártico y reafirma su lealtad a Dinamarca y a la OTAN, a un día de la reunión con el vicepresidente estadounidense JD Vance en la Casa Blanca.

Rafa Sanz del Río

Madrid |

Groenlandia pide a la OTAN que garantice la defensa de la isla
Groenlandia pide a la OTAN que garantice la defensa de la isla | Europa Press

El creciente interés de Estados Unidos por el Ártico reavivó en los últimos meses tensiones geopolíticas en el norte del Atlántico. La importancia estratégica de Groenlandia, rica en recursos naturales y clave para las rutas militares y comerciales del hemisferio norte, colocó a la isla en el centro de disputas diplomáticas entre Washington y Copenhague.

En este contexto, el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, lanzó una firme defensa de la soberanía de su territorio frente a las presiones de la Casa Blanca.

"Groenlandia no será parte de Estados Unidos"

El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, afirmó este martes que la isla "no será propiedad de Estados Unidos, no será gobernada por Estados Unidos y no será parte de Estados Unidos", en respuesta a la creciente presión del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre el futuro del territorio.

Durante una rueda de prensa conjunta con la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en Copenhague, Nielsen subrayó que Groenlandia "prefiere Dinamarca, la Unión Europea y la OTAN". "Este no es el momento de divisiones y discusiones, es el momento de permanecer unidos", señaló, según el diario Sermitsiaq.

Las declaraciones del mandatario groenlandés llegaron un día antes de la reunión de ministros de Exteriores prevista este miércoles en la Casa Blanca, en la que también participó el vicepresidente estadounidense JD Vance. El encuentro marcó un nuevo capítulo en las tensiones diplomáticas por el creciente interés estratégico y económico que despertó la isla ártica.

Rechazo a las presiones de Washington

Nielsen calificó de "inaceptables" las continuas amenazas del presidente estadounidense y denunció lo que describió como "una crisis geopolítica". "El territorio no está en venta", insistió, destacando que "Groenlandia espera que el diálogo fluya con respeto y teniendo en cuenta el Derecho Internacional y el derecho de la población a la autodeterminación".

"Una cosa que todo el mundo debe entender es que no seremos parte de Estados Unidos. No vamos a estar gobernados por ellos", añadió. Según fuentes diplomáticas europeas, las presiones de la Administración estadounidense se intensificaron en los últimos meses, vinculadas al control de recursos naturales y a la posición estratégica del Ártico en el contexto de las tensiones con Rusia y China.

Copenhague y Nuuk, un frente común

Por su parte, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, respaldó firmemente a Nielsen y recordó que "esto no tiene nada que ver con Dinamarca". "Esto va de cambiar las fronteras a la fuerza, de entender que no puedes comprar a otras personas y de que los países pequeños no deben temer a los más grandes", afirmó.

Frederiksen subrayó que Dinamarca y Groenlandia "se mantendrán unidas" ante la reunión de este miércoles. "Vamos juntos. Nos mantendremos juntos. Y así enviaremos nuestro mensaje: Groenlandia no está a la venta", declaró. "La OTAN debe proteger a Groenlandia como a cualquier otro territorio de la Alianza", remachó.

La crisis añadió un nuevo foco de tensión en el Ártico, una región cada vez más disputada por su valor estratégico y sus vastos recursos energéticos. Mientras tanto, Copenhague y Nuuk buscaron enviaron una señal clara a Washington: unidad interna, respeto internacional y soberanía no negociable.