Portugal afronta desde esta mañana y por tiempo indefinido una nueva huelga de los transportistas de mercancías peligrosas que, a pesar de las medidas tomadas por el Gobierno, tendrá efectos sobre el abastecimiento de combustible.
El paro llega en medio de las vacaciones de verano y cuatro meses después de la anterior huelga del sector, que provocó problemas de suministro en los aeropuertos y en el transporte público, y que dejó a las gasolineras sin combustible por todo el país.
Desde el pasado viernes, los portugueses sólo pueden repostar 15 litros, lo que ha motivado que se estén produciendo largas colas y algunos incidentes.
Los que viven cerca de la frontera con España, están repostando aquí, donde además, la gasolina es más barata.
